domingo, 26 de julio de 2026

CARTA ABIERTA A KEIKO FUJIMORI

Señora Keiko Sofía:

La saludo fraternalmente, deseándole buena salud, paz y sabiduría en su vida.

El presente año 2026 es muy especial para usted, ya que, después de 20 años de haber postulado a la Presidencia de la República del Perú, logró alcanzar dicha posición junto con su agrupación política.

Recuerdo cuando ganaron los señores Humala, Kuczynski y Castillo, dejando en usted, asumo, cólera, decepción y resentimiento. Por otra parte, espero que haya reflexionado sobre por qué no fue elegida en esas etapas de su vida política, aunque contra el señor Castillo, al parecer, hubo fraude.

Soy un ciudadano que, al igual que muchos, votó por usted porque "no había otra alternativa"; era el "mal menor". Ahora depende de usted y de su equipo de trabajo demostrar lo contrario: que usted ha madurado.

A manera de humilde recomendación, hable lo necesario de su padre y déjelo descansar en paz. Es indudable que tuvo muchos aciertos, así como grandes errores, y que siempre será recordado.

Creo que es tiempo de que sea "Keiko", y no la hija del expresidente Alberto Fujimori, y que haga todo lo posible por unir, en primer lugar, a quienes van a formar parte de su gestión. Eso incluye al nuevo Congreso de la República.

Soy maestro por carrera y vocación, y le puedo afirmar que nuestros estudiantes de hoy tienen un pésimo concepto de lo que significa ser gobernante del Perú y funcionario del Estado. Ellos llaman a todos: "corruptos".

Espero y anhelo que su gestión gubernamental sea exitosa. Se avecinan grandes retos en los que todos tenemos que poner el hombro, más aún el gobierno de turno: el fenómeno de El Niño, el sicariato y la delincuencia, así como frenar y sancionar la corrupción a todo nivel, entre otros.

En lo personal, esperaré un año para ver sus resultados y, espero de corazón, cambiar mi opinión sobre su desempeño político y capacidad de liderazgo.

Creo que el haber vivido tantas experiencias, incluso la cárcel, le ha dado mayor aplomo, capacidad de perdonar y de ofrecer perdón, si así lo considera en su mente y corazón.

Recuerde que muchos niños y jóvenes la estarán observando y que, si ellos y nosotros, los adultos, vemos cambios positivos, habrá cambiado su historia personal y reivindicado su apellido. Habrá vencido a sus enemigos políticos con dos armas letales: la razón y el corazón.

Vi que en una pancarta de su partido estaba escrito: "La fuerza del orden", y es eso, dentro de muchos ámbitos de cambio y transformación, lo que necesita con urgencia nuestro Perú.

Anhelo sinceramente que su gobierno sea exitoso: cero corrupción, limpieza moral en todos los funcionarios del Estado, amor inmenso hacia nuestra patria y la voluntad de enseñar a "pescar" a quienes necesitan educarse, brindándoles dignidad para que aprendan a valerse por sí mismos y no acostumbrarlos a migajas populistas.

Espero mucho de usted. Éxitos. Le escribiré dentro de un año.

Marco Antonio Malca Delgado

Domingo 26 de julio de 2026
6:20 p. m.

viernes, 24 de julio de 2026

PERÚ UNIDO, PATRIA FUERTE

 Muy buenos días, estimados padres de familia, apreciados docentes, queridos estudiantes, personal administrativo y de servicio, así como distinguidos miembros de nuestra comunidad educativa.

Nos reunimos hoy para celebrar un nuevo aniversario de la independencia de nuestra patria, una fecha que nos invita no solo a recordar un acontecimiento histórico, sino también a reflexionar sobre quiénes somos, qué país tenemos y, sobre todo, qué país queremos construir.

Este año, en el Colegio Concordia Universal, hemos elegido como lema de nuestras celebraciones "Perú Unido, Patria Fuerte". No se trata simplemente de una frase para una ceremonia. Es una invitación a pensar en el Perú que necesitamos y en el papel que cada uno de nosotros tiene en esa tarea.

Vivimos tiempos complejos. Con frecuencia escuchamos noticias que nos preocupan: enfrentamientos, intolerancia, violencia, desconfianza y divisiones que parecen alejarnos unos de otros. En medio de esas dificultades, es fácil olvidar que, más allá de nuestras diferencias, compartimos una misma bandera, una misma historia y un mismo destino.

El Perú es una nación diversa y extraordinaria. Somos costa, sierra y selva. Somos múltiples culturas, costumbres y tradiciones. Somos herederos de una riqueza humana y natural incomparable. Sin embargo, nuestra verdadera fortaleza no radica únicamente en esa diversidad, sino en nuestra capacidad de convertirla en unidad.

Una patria fuerte no es aquella donde todos piensan igual. Una patria fuerte es aquella donde las diferencias pueden convivir con respeto, donde las discrepancias se transforman en diálogo y donde el amor por el bien común prevalece sobre los intereses individuales.

Por ello, hoy queremos transmitir un mensaje de reconciliación. Necesitamos reencontrarnos como peruanos. Necesitamos recordar que somos parte de una misma familia nacional. Necesitamos comprender que el progreso de nuestro país no será obra de unos pocos, sino el resultado del esfuerzo conjunto de todos sus ciudadanos.

Queridos estudiantes:

Ustedes representan la esperanza del Perú. Muchos piensan que los grandes cambios ocurren en el gobierno, en las empresas o en las instituciones. Sin embargo, los cambios más profundos comienzan en la formación de las personas. El Perú que soñamos empieza en las aulas, en el respeto hacia los compañeros, en la honestidad durante una evaluación, en la solidaridad con quien necesita ayuda y en la responsabilidad con que asumimos nuestros deberes.

Cada gesto de respeto fortalece al Perú. Cada acto de honestidad fortalece al Perú. Cada muestra de fraternidad fortalece al Perú.

Por eso, los invito a sentirse orgullosos de ser peruanos, pero también a asumir la responsabilidad de construir con sus acciones el país que desean heredar.

Apreciados padres de familia:

La escuela sola no puede formar ciudadanos íntegros. Necesitamos trabajar juntos. La familia sigue siendo el primer espacio donde se aprende el respeto, la empatía, la responsabilidad y el amor por la patria. Gracias por confiar en nosotros y por acompañarnos en la noble misión de educar a las nuevas generaciones.

Estimados docentes:

Nuestro trabajo va mucho más allá de transmitir conocimientos. Somos formadores de conciencia, sembradores de valores y constructores silenciosos del futuro. Cada día que ingresamos a un aula tenemos la oportunidad de dejar una huella positiva en la vida de nuestros estudiantes y, a través de ellos, en el futuro del Perú.

Comunidad educativa:

Que estas Fiestas Patrias renueven nuestra esperanza. Que nos recuerden que los desafíos que enfrentamos como nación son grandes, pero que también es grande la capacidad de los peruanos para levantarse, trabajar unidos y salir adelante.

Hoy más que nunca, nuestro país necesita ciudadanos que dialoguen en lugar de enfrentarse; que construyan en lugar de destruir; que unan en lugar de dividir.

En este mes de la patria, hagamos nuestro el compromiso de ser mejores peruanos, mejores ciudadanos y mejores seres humanos.

Porque cuando existe respeto, la unidad es posible. Porque cuando existe unidad, nace la fuerza. Y porque cuando los peruanos caminamos juntos, no hay desafío que no podamos superar. ¡VIVA EL PERÚ!


Marco Antonio Malca Delgado

Viernes 24 de julio del 2026

24/07/2026

15:57

lunes, 20 de julio de 2026

UNA CARTA A DIOS


Buenos días, mi Dios bueno, eterno, poderoso y bondadoso:

Te escribo para decirte que yo te amo con todo mi corazón.

Mis padres me enseñaron a amarte desde que nací. Cuando era niño, mi madre me decía: «Rézale a Papalindo, dile que te proteja», y así lo hice durante toda mi vida, hasta ahora.

Me has regalado muchas cosas bellas: familia, escuela, paseos, regalos, alimentos, paisajes hermosos, ropa, viajes, así como también el privilegio de disfrutar de tu creación: el mar, las flores, los cerros verdes, la nieve, los colores, las frutas, mis deliciosos pescados, los ricos chocolates, una vida decorosa, trabajo y muchas cosas más.

A lo largo de mi vida me alejé y renegué de ti, pensando que tú eras el responsable de lo que me había ocurrido. No quería saber más de ti, pero el tiempo me hacía retornar nuevamente a tu encuentro, y siempre sentí tu acogida y tu amor.

Hoy, lunes 20 de julio, te escribo en el silencio de la madrugada para agradecerte por todas las bendiciones que me has brindado y por aquellas que me darás en lo que reste de mi vida. Sé que sonreiré al ver bien a todo aquel que necesite de mí.

Solo te pido, Dios mío, que me des fuerzas, muchas fuerzas, y sabiduría para salir adelante y justificar mi existencia haciendo el bien.

Sé que eres espíritu, y por eso vas conmigo a todas partes. Te pido que mires las cosas buenas que hay en mi vida, en mi alma, en mi corazón y en mi espíritu. A ti te dedico mis buenas acciones.

Hoy, al despertar temprano, lo primero que hice fue darte gracias por un nuevo amanecer. Eres mi Dios de vida, mi padre bueno, quien me ayuda a conservar la fe y la esperanza. Eres mi padre amado, mi amigo noble y mi salvador.

¡Por favor, Señor!, ¿Cómo llegar a ti? Tengo miedo de que transcurra mi vida sin haber hecho nada verdaderamente valioso.

¡Por favor, Señor, dame paz y claridad!

Tú me conoces y sabes de mis sentimientos, temores, frustraciones, interrogantes, esperanzas y valores. Solo te pido que me acompañes a lo largo del camino y me permitas justificar mi existencia compartiendo lecciones de amor.

   Dame de beber el agua de tu manantial. Haz de mí un instrumento de tu paz y permite que, por donde vaya, sea útil y ayude a secar las lágrimas de quienes sufren. Ayúdame a brindar mis mejores lecciones en las aulas y a seguir preparándome. Ayúdame a ver únicamente las virtudes y los valores que existen en los demás.

Hoy te ofrezco mi traje de obrero para trabajar y dejar un mundo mejor. Te ofrezco aliviar las penas de los niños, cantar a la vida, a la tierra y al sol. Hoy te pido tan solo que mires lo bueno que hay en mí.

 Doy fe de tu existencia y no me interesa lo que digan los demás. No soy fanático, ni cucufato, ni me golpeo el pecho a cada instante. Tan solo soy un punto de tu hermosa creación que agradece por la vida y te pide humildemente que lo acompañes en todos los momentos y etapas de su experiencia humana y espiritual.

Gracias, gracias, gracias, mi Dios amado, porque desde que nací mi corazón no ha dejado de latir. Gracias porque sé que me guías y acompañas en mi diario existir. Gracias porque siempre esperas cosas buenas de mí.

Hoy sigo viajando, Señor, en este planeta azul donde me ubicaste; aquí están mis alegrías, mis tristezas y mis proyectos. Viajo cada día rodeado de estrellas, meteoritos, aire y olas; también de guerras absurdas y de actos de amor que deseo brindar a la humanidad.

 Gracias, Dios de vida. Gracias por este nuevo día y por todas las cosas bellas que vienen para mí.

Te ofrezco mi vida por entero. Guíala para pensar solamente en hacer el bien.

La gloria eres Tú.

Dios los bendice.

Lunes 20 de julio de 2026

04:24 a. m.   

domingo, 19 de julio de 2026

EL MANUSCRITO DEL ESCRITOR

Hoy estoy pensando en lo retador que resulta escribir a mano. Mientras lo hago, siento que los músculos de mi mano derecha, con la que escribo, y los de mi brazo se han endurecido.

¿Qué debo hacer para recuperar mi letra, esa que ahora pareciera tener que dibujar?

O, siendo simplista, podría decir:

"¡Qué importa! ¡A nadie le importa mi letra! Además, ahora todos tienen una letra horrorosa".

Pero si pienso de esa manera, seguiré sumido en la mediocridad.

Entonces, ¡manos a la obra!

Recuperaré mi escritura manuscrita. Aunque, para ser honesto, nunca tendré una letra especialmente bella; me costó desde niño lograr una buena caligrafía.

Recuerdo la letra de mi padre. Era legible, elegante y respetuosa de cada signo de puntuación. También recuerdo el manuscrito de mi amada madre. Su letra era clásica, de molde, antigua; sin embargo, transmitía claridad y serenidad.

Cuánto añoro ahora aquellas cartas que me enviaba cuando viajaba. Algunas tardaban hasta quince días en llegar. Lo que más valoro no es solamente el papel o la tinta, sino el tiempo que ella dedicaba a pensar cada palabra que me escribía. Y aunque aquellas cartas ya no estén entre mis manos, sus mensajes permanecen grabados para siempre en mi mente y en mi corazón.

¿Por qué el manuscrito se ha perdido?

¿Qué debo hacer para volver a escribir bonito?

Algunos especialistas sostienen que la buena letra se ha deteriorado porque hoy una gran parte de las personas escribe principalmente mediante teclados. Los músculos de las manos y de los brazos trabajan de manera diferente y, con el tiempo, pueden perder la flexibilidad que requiere la escritura manuscrita. Por ello, cuando intentamos volver a escribir a mano, solemos hacerlo con lentitud, sentimos molestias e incluso experimentamos pequeños calambres debido a la rigidez muscular.

¿Cómo podemos solucionarlo?

Masajeando suavemente los dedos, las muñecas y los brazos. También dedicando algunos minutos cada día a escribir en un cuaderno, una agenda personal o un diario.

En lo personal, trataré de escribir de manera manuscrita todos los días de mi vida. Creo que será una buena decisión, porque ayudaré a que mi cerebro trabaje más intensamente y ordene a mi mano reproducir las ideas que nacen en la materia gris.

Escribiré cartas de motivación para mis compañeros de trabajo, poemas y artículos educativos.

Escribiré a mano la historia de mi vida junto al mar, ese inmenso ser viviente que me enseñó a amar más a mi Dios y a la libertad.

Te invito a que también escribas a mano.

Regresemos al hermoso hábito de redactar una carta para nuestro padre, nuestra madre, nuestros hermanos o nuestros abuelos. Quizá un día puedas decirles:

"Volví a escribir a mano porque los mensajes más hermosos nacen bajo la inspiración del cerebro y del corazón; la mano solamente reproduce ese milagro de amor".

Finalmente, comprendí que no solo tengo dos manos para escribir artículos y poemas. También tengo dos manos para sostenerte cuando necesites de mí.

Ese será mi mejor manuscrito, porque quedará escrito en lo más profundo de tu corazón.

Hoy iba a llorar y decidí escribir.

Las lágrimas quedaron plasmadas en hermosos mensajes del corazón.

Dios los bendice siempre.

Marco Antonio Malca Delgado
19 de julio de 2026
02:21 am

domingo, 12 de julio de 2026

UN ÁNGEL EN ALTAMAR

Hoy, al despertar por la mañana,

Tuve la visita de mi ángel guardián:

¡Levántate, marinero!
¡Ya es hora de navegar!

¡Mis remos se rompieron
y no tengo cómo avanzar!
La mar estuvo furiosa
y me dejó sin timones en altamar.

Pero mi ángel me miró sonriente y dijo:

¿Cómo avanzaste sin timones,
si ya no tenías remos
a causa del altamar?

¿Piensas que no me di cuenta
de que nadaste?

¿Que estás completamente exhausto?

¡Usaste tus mejores remos,
hechos de músculos y huesos,
recibiendo órdenes
de tu mente y corazón!

Y llegaste bien a la orilla,
después del vendaval
que cedió ante tu honor.

Yo estuve ahí, contigo,
y no permití que te ahogues.

¡Vamos, marinero valiente!

¡Sigue remando!
¡Sigue nadando!

¡Así vayas contra la corriente!

¡Después de la tormenta
vuelve la calma!

Y finalmente,
mi ángel emprendió vuelo eterno...

No sin antes recordarme
que algún día
nadaré hacia el cielo...

Y se fue sonriendo...

dejándome solo con el viento.


Dios los bendice.

Marco Antonio Malca Delgado

Domingo 12 de julio del 2026

20:39 pm

lunes, 6 de julio de 2026

SOY MAESTRO

Soy Maestro, con M de Magisterio.

Soy Maestro, con A de Alegría.

Soy Maestro, con E de Esperanza.

Soy Maestro, con S de Sabiduría.

Soy Maestro, con T de Talentoso.

Soy Maestro, con R de Reflexivo.

Soy Maestro, con O de Optimismo.

Si eres MAESTRO y declaras cada día estas cualidades, serás un maestro destacado; el maestro que el mundo necesita para contribuir a la transformación de la humanidad.

Pero si eres MAESTRO y en tu trabajo diario demuestras lo siguiente:

Soy Maestro, con M de Mediocre.

Soy Maestro, con A de Aburrido.

Soy Maestro, con E de Engreído.

Soy Maestro, con S de Sinvergüenza.

Soy Maestro, con T de Tardón.

Soy Maestro, con R de Retrógrado.

Soy Maestro, con O de Ordinario.

Entonces, queridos colegas, la sociedad nos calificará de acuerdo con lo que proyectemos profesional y actitudinalmente.

Un maestro es una persona de primer nivel que, con su sola presencia, inspira respeto, admiración y deseos de superación en sus estudiantes.

Un maestro no es una víctima de la sociedad; es un líder que influye positivamente en sus alumnos y que ve en ellos la esperanza y el futuro de la humanidad.

Un maestro posee una sólida formación intelectual, cultiva diversos temas de conversación, comparte generosamente sus conocimientos, disfruta enseñando y contribuye a la formación de nuevos líderes.

Maestro peruano, en estas sencillas líneas te rindo homenaje por ser uno de los principales embajadores culturales de un país hermoso, diverso y lleno de posibilidades; una nación que aún enfrenta enormes desafíos, pero que conserva intacta su esperanza de construir un futuro mejor.

Maestro peruano: el futuro del Perú no se decidirá únicamente en los ministerios, en los congresos ni en los grandes proyectos económicos. El verdadero destino de nuestra patria se está construyendo hoy en las aulas, allí donde un docente despierta la curiosidad, fortalece los valores y enseña a pensar con libertad y responsabilidad.

El Perú necesita maestros líderes, cultos, lectores permanentes, investigadores, innovadores y ejemplos vivos de integridad moral. Necesita educadores que no se conformen con transmitir información, sino que formen ciudadanos capaces de derrotar la corrupción, la violencia, la indiferencia y la pobreza mediante la fuerza transformadora del conocimiento.

Sigamos educando con pasión, porque cada niño que aprende, cada joven que descubre su talento y cada estudiante que desarrolla conciencia ética representan una victoria para la nación. Que nunca olvidemos que donde hay un gran maestro, hay esperanza; y donde hay esperanza, siempre existe la posibilidad de construir un Perú más justo, más unido y más humano.

La historia del mañana se está escribiendo hoy en nuestras aulas.

Hoy, 6 de julio, Día del Maestro Peruano, te exhorto a seguir luchando por una patria transformada mediante la educación, el conocimiento, la cultura y los principios éticos que cada día transmites en tu comunidad educativa.

Con profunda gratitud,

Un colega tuyo.

Dios los bendiga.

Marco Antonio Malca Delgado
6 de julio de 2026
23:29 horas




sábado, 4 de julio de 2026

MI CORTE DE TELA

Han pasado algunos años, prefiero no calcular cuántos, desde aquel día en que mi madre me regaló un corte de tela.

Cuando me lo obsequió, no aquilaté el verdadero valor de su presente. Lo tomé simplemente como un regalo bonito, un detalle que algún día debía convertir en un terno. Y así fue.

Recuerdo que era una tela Barrington de color oscuro, con líneas muy delgadas que le otorgaban una elegancia particular. La llevé donde un sastre que confeccionó un terno a mi medida. Tiempo después, llegué a la casa de mi madre luciéndolo con orgullo. Aquel día había culminado mis estudios universitarios y quise vestir precisamente el terno elaborado con el corte de tela que ella me había regalado.

Ahora que han pasado varios años, valoro y comprendo mucho más el significado de aquel obsequio. Una madre no regala solamente un corte de tela; entrega también un mensaje silencioso, una enseñanza envuelta en afecto.

En aquel entonces lo recibí como algo material, útil para confeccionar una elegante prenda. Sin embargo, hoy entiendo que su mensaje era mucho más profundo.

Era como si me hubiera dicho:

"Nunca olvides que la verdadera elegancia no consiste únicamente en vestir un buen terno, sino en llevarlo con un caminar lúcido, seguro e inspirador."

"Recuerda también que la vida te invitará muchas veces a la informalidad de las costumbres, de los actos y hasta de los principios; pero tú estás llamado a conservar la elegancia del espíritu y a compartirla con quienes te rodean, aun cuando piensen distinto."

Ser elegante no significa ser ostentoso, vanidoso, ególatra o presumido. La auténtica elegancia se expresa en la sencillez, la nobleza, la honradez y la justicia. Consiste en dejar huellas de bondad y sabiduría por donde uno transite.

Combina siempre tu buena presencia con una impecable limpieza física y una profunda riqueza espiritual. Entonces tu paso por la vida será digno de ser ofrecido como servicio a los demás.

Tu presencia podrá destacar en un mundo cada vez más informal, pero existe una elegancia aún mayor que la de cualquier traje: la elegancia del lenguaje, de las palabras respetuosas, de los gestos correctos y de la conducta íntegra. Esa elegancia puede ser tan fina y valiosa como aquel corte de tela que me regaló mi madre.

Mamá, perdóname. Comprendí tarde el significado de tu regalo. Pero quizá, en tu sabiduría, querías que fuera yo quien descubriera la lección escondida en él: que la verdadera elegancia no nace de una tela ni de una prenda, sino de lo que somos y de lo que proyectamos a los demás.

Gracias, mamá.

Los padres suelen educar con palabras, pero muchas veces sus enseñanzas más profundas llegan a través de pequeños gestos que sólo comprendemos con el paso de los años. Un regalo sencillo puede contener una filosofía de vida; un detalle aparentemente común puede convertirse en una lección permanente.

La verdadera elegancia no se lleva en la ropa, sino en el carácter. Se refleja en la forma de hablar, de actuar, de respetar, de servir y de amar. Quien ha recibido de sus padres valores auténticos posee el mejor traje para caminar por la vida: una conciencia recta, un corazón noble y una gratitud que nunca pasa de moda.

Soy maestro. Debo vestir bien y, posiblemente, tener muchos cortes de tela para confeccionar hermosas prendas. Pero hoy sé que existe una tela mucho más valiosa: aquella que se teje con los hilos invisibles del amor, los valores y la formación recibida en el hogar; esa tela hecha con la carne del corazón.

Abrázame, mamá.

Hoy te añoro.

Marco Antonio Malca Delgado
04 de julio de 2026