El presidente de la república, primer mandatario y gestor del país, sabe de lo que acontece en su patria, y como sus pobladores están padeciendo desgracias y necesidades.
La gestión que realiza en estos días de sufrimiento colectivo es crucial, trascedente, de vida o muerte, de celeridad en los procesos y acciones, de cortar la burocracia para que la ayuda llegue a los deudos lo más pronto posible, tiene que delegar funciones más comprometedoras en su equipo de trabajo, tiene que viajar por las áreas del país que están afectadas por los huaycos, las inundaciones y las plagas, tiene que establecer contacto con organismos internacionales y agradecer a los que ya nos han brindado tan noble ayuda.
Ese rol es el de un gestor, muchos le dicen gerente, otros le dirán servidor público, otros dirán que es un funcionario... el objetivo es similar: Realiza una labor de gestión centrada en personas y su bienestar.
Toda gestión tendrá personas que la apoyan y personas que no comparten sus procedimientos o sencillamente se oponen por la absurda razón de no pertenecer a su partido político, si es que la gestión es de una presidencia, alcaldía u otro alto cargo público.
Un gestor efectivo no tiene por qué embarrarse con lodo hasta el cuello para que la gente diga que es un buen mandatario o servidor de una nación, ya tenemos claros ejemplos de personas que se embarraron y se fueron de su patria "Embarrados" en corrupción... y ellos son los mismos que ahora se rasgan las vestiduras expresando que el presidente no esta embarrado en el lodo, no trabaja, no sabe lo que pasan sus compatriotas... no hay que gestionar para las pantallas como si fuera una ficticia obra teatral.
Cada pieza del tablero de ajedrez tiene un rol, y dentro de ella los operativos son los peones, son los comandos, los que luchan, rescatan, mueren, triunfan, pierden, salen heridos, etc.
Los funcionarios ejercen labor más pensante, las torres, el alfil, los caballos, el rey y la reina se mueven en distintas direcciones, pero el objetivo es el mismo: Seguir con vida... triunfar... servir a la comunidad... y si no hacen una buena estrategia también morirán en la lucha.
En el Perú muchos se embarran pero para las tribunas, empezando por los periodistas, específicamente los de prensa sensacionalista que se hunden en lodo y claman ayuda cual héroes, diciendo "Acá no hay ayuda... donde está el gobierno"... y nada más... no me embarraría para dar tan absurda noticia que todos ya saben, por qué mejor no reaccionar así: "Soy el periodista Carlos Gonzales, estoy en la comunidad Santa Rita, aún no llega ayuda suficiente, pero colaboraré a partir de este momento organizando a los pobladores, formaré brigadas, recolectaremos alimentos, pido pronta ayuda a través de mi espacio televisivo"... ¿Hay comunicadores que han hecho esta acción?
Tal vez uno que otro excepcionalmente, la gran mayoría "Se embarraron para la pantalla y nada más." ... y así lo vienen haciendo personas que sólo buscan intereses personales bajo esta coyuntura... esa mentalidad y manera de actuar debe ser borrada para siempre, y para ello debemos educar a la población desde niños en su rol ante el mundo y la sociedad, formar personas valientes, determinantes y con temple para luchar ante las adversidades, y estar preparados culturalmente para que no se dejen engañar por falsos líderes que buscan gobernar para sus bolsillos.
Presidente, no es necesario que te embarres con lodo para que te involucres con tus hermanos que sufren, aunque lo has hecho, pero no por que otros te lo hayan dicho, estás delegando, eres confiado, ojalá ese valor no sea defraudado por los muy cercanos a ti.
Tu gestión tendría "Lodo" si tu equipo de trabajo se involucre en actos de corrupción o se roben las donaciones, cuida que eso no ocurra por el bien de tanto compatriota que necesita de ayuda social.
Todos somos gestores de nuestra existencia, directores gerentes de nuestro cuerpo, alma, espíritu e intelecto, conocemos nuestro rol, nuestra área de trabajo, nuestras funciones, como maestro, muchas veces me "Enlodé" con tinta y tiza, el albañil con cemento cuando construye casas, el bombero sus botas y ropa cuando acude a un siniestro, el cocinero se "Enloda" de residuos alimenticios, el estilista de cabellos de sus clientes, etc.
Cada ser humano cumple un rol, tengámoslo en consideración.
Dios los bendice por siempre.
Marco Antonio Malca Delgado
Sábado, 25 de marzo del 2017
05:38 pm
sábado, 25 de marzo de 2017
jueves, 23 de marzo de 2017
CUANDO UN PAÍS SUFRE
Mi
patria, el Perú, está sufriendo.
Pobladores
de toda edad y de todo el país, se ven afectados al ser golpeados
directamente por la fuerza de la naturaleza, perdiendo seres queridos
y bienes materiales que con tanto trabajo y esfuerzo lograron
conseguir, para perderlo todo en segundos... con la madre naturaleza
ningún adelanto del ser humano puede, es así de simple, crudo y
real.
Bajo
estas circunstancias, es cuando podemos evaluar la organización de
un país, el temple, valentía y coraje de sus niños, jóvenes,
adultos y ancianos, la capacidad de gestión y organización de todas
las entidades de gobierno, así como las del sector privado.
Cuando
los seres humanos sufren desgracias, su sistema nervioso entra en
gran desgaste, los temores, la frustración, el no querer hacer, el
no poder hacer y otros estados nos paralizan.
Políticos
de última categoría hacen donaciones haciendo "Marketing"
de las mismas, llevan un camión cisterna de agua con su nombre a
gran escala en la unidad móvil, donan frazadas con su nombre en
letras grandes, llegando a expresar que si hubieran votado por
el/ella hubieran tenido más ayuda... que bajeza... ese no es el
sentimiento de un Peruano(a) que ama a su país.
Alcaldes
que no organizan a sus conciudadanos bajo su gestión, vecinos de la
ciudad que se pelean por un balde o una botella de agua, personas de
pobre nivel cultural y sensibilidad social que especulan con saqueos
o falsas proyecciones de lo que viene, gente haciendo bromas pesadas
por las redes sociales, empresas de expendio de alimentos subiendo
los precios de los productos, empresas de transporte terrestre y
aéreo quintuplicando sus tarifas, en clara muestra de falta de
solidaridad y fraternidad con un país que sufre.
Gran
porcentaje de la población a la espera que otros asuman
responsabilidades que les toca asumir, limitándose sólo a criticar
a "Los del gobierno"...
Recuerdo
las palabras del desaparecido presidente de Estados Unidos John F.
Kennedy:
"NO
PREGUNTES LO QUE TU PAÍS PUEDE HACER POR TÍ,
PREGUNTA
LO QUE TÚ PUEDES HACER POR TU PAÍS."
Sabias
palabras de un estadista que invitó a todos sus compatriotas a
“Ponerse la camiseta” de su país, del lugar que nos acoge con
gran Amor, donde están nuestros padres, esposas, hermanos, familia,
amigos, trabajo, proyectos, etc. Donde a pesar de todo, somos
ciudadanos con derechos, pero que en los momentos de dolor y en un
gran porcentaje huimos de nuestros deberes.
Es
por eso que cuando veo un partido de la selección de fútbol,
observo un “Falso Nacionalismo” cuando entonan el himno nacional,
me imagino 32 millones de peruanos cantando el himno hasta las
lágrimas... pero: ¿Qué sucedió con ese sentimiento que me hizo
cantar con tanta “Identidad” cuando acontecieron estas desgracias
causadas por el poder de la naturaleza?
Soy
consciente que no todos mis compatriotas actúan así, no puede poner
a todos en el mismo saco, pero ¿No es acaso real lo descrito líneas
arriba?
¿No
es acaso real que los niños y jóvenes de colegios nacionales y
particulares de la capital estaban “Felices” por la suspensión
de clases y desde sus celulares llamaban a sus padres para alarmarlos
y decirles que tienen que ir a recogerlos por que no había clases y
que iban a cerrar los colegios?
¿Cuál
fue la reacción de los padres? ... esto no es exagerar... es real.
Solo
interesó que no hay clases para nuevamente divertirse, relajarse,
internarse en los juegos tecnológicos... y sólo un bajo porcentaje
de jóvenes y adultos actuando de manera noble, haciendo un
voluntariado, ayudando al prójimo en forma activa, con inmenso Amor
al prójimo... eso son los futuros ciudadanos éticos de nuestro
Perú.
Mi
respeto y agradecimiento a todos mis ex alumnos, alumnos, amigos,
familiares y colegas que vienen trabajando activamente ayudando al
prójimo de diferentes maneras, con su granito de arena y compañía,
Dios los bendiga y triplique sus logros y buenos proyectos.
Cuando un país
sufre todos nos ponemos de pie y somos un solo cuerpo, alma, corazón
y vida.
¡Estoy Contigo
mi Perú!
Dios los bendiga
por siempre.
Marco Antonio
Malca Delgado
Jueves 23 de
marzo del 2017
11:23 am
sábado, 25 de febrero de 2017
RECORDANDO AL "DOCTOR" DEL BARRIO
Hola amigos, dentro de los tantos recuerdos que tengo en mi
vida, estaba retrocediendo a los años maravillosos... entre los 13 y los 17
años, y en la urbanización donde vivía, teníamos muy cerca la farmacia "San Miguelito", donde los vecinos
y amigos de mi generación acudíamos con frecuencia a comprar medicinas y otros
artículos que ofrecía el establecimiento.
En esta acogedora e importante tienda trabajaba un joven que
siempre atendía a los clientes con una sonrisa eterna, muy sencillo y noble, y
junto a mi "Mancha" (Amigos del barrio), le pusimos por sobrenombre
"El Doctor", ya que siempre atendía con un mandil blanco de impecable
presentación, carta de presentación de la farmacia liderada por la Sra.
Okamoto, disciplinada y respetuosa como toda ciudadana Japonesa.
Muy pronto el Doctor se ganó el cariño de los amigos de mi
barrio, y ahora después de más de treinta años y recordando las bromas que le
hacíamos, llego a la conclusión que nos "Toleraba" con gran generosidad
y paciencia, siempre con una sonrisa, nunca lo vi molesto.
Cuando estaba fuera de su horario de trabajo, y lo veíamos
pasar, le decíamos "¡Doctor como estás!", el nos miraba con una
sonrisa y se cercaba a darnos la mano, recuerdo que le preguntábamos por
medicinas u otros insumos "Prohibidos para menores" (Éramos
adolescentes), y el nos decía que eran cosas de adultos y que no puede darnos
medicinas y otros sin orden médica y de nuestros padres, era una persona muy
buena.
Pero lo más resaltante que deseo compartir con ustedes tal
vez no haya sido este preámbulo, sino la forma como el "Doctor"
afrontaba la vida.
Era un joven de condición modesta y trabajaba todo el día en
la farmacia, estudiaba secundaria en la noche, ya que tuvo que trabajar desde
niño y no pudo culminar sus estudios, siempre actuaba con alegría y sencillez
con los vecinos del barrio, nunca se vio envuelto en problemas o acciones en
contra de su calidad y educación, fue y es un hombre humilde y generoso.
Recuerdo que un día fui a la farmacia y no lo encontré, y le
pregunte a la dueña por el "Doctor" y me dijo que ya no trabajaba con
ella, que había renunciado.
Le conté a los amigos de mi "Mancha", y la mayoría
pensó que tal vez se fue a su tierra, ya que era de la sierra, pero grande fue
mi sorpresa al verlo a los pocos días manejando un triciclo con mercadería
diversa como sábanas, cubrecamas, almohadas, frazadas, etc. y le dije
"¡Doctor!" ¿Que sucedió? ¿Por qué ya no trabajas en la farmacia?... y
siempre recuerdo su respuesta: "Lo que pasa es que lo que ganaba como
empleado de la farmacia no me alcanzaba, así que le agradecí a la Sra. Okamoto,
y ahora trabajo como vendedor ofreciendo lo que ves en mi triciclo."
Dada la sencillez y bondad del "Doctor" del barrio
algunos vecinos le compraban la mercadería que el ofrecía, inclusive les
ofrecía crédito para pagar la misma en un mes, era y estoy seguro que aún es un
hombre emprendedor y noble.
Desde esa oportunidad en que lo vi hasta hoy, siempre lo vi
trabajando para su "Propia compañía", siempre manejando su triciclo,
vendiendo su mercadería por lo legal, dando boletas de venta como toda persona
de bien lo hace, en otras oportunidades lo vi caminar ofreciendo toallas, otras
veces lapiceros, para el día de la madre detalles para obsequiar a las mamis, y
nunca lo vi triste, ni desilusionado, ni vagando por la calle, nunca lo vi
preocupado por no tener trabajo, siempre trabajaba, siempre positivo, siempre
con una sonrisa, nuestro "Doctor" del barrio era todo un ejemplo de trabajo,
nobleza y positivismo.
Saben amigos, muchas personas, inclusive profesionales
calificados al dejar de trabajar se desesperan, porque creen que demorarán
mucho en volver a ubicarse en otro centro de labores, o ya no conseguirán
dependiendo de la edad, y están inoperantes por varios días o meses, y no
piensan en trabajar por su propia cuenta, salir a la calle a trabajar tal como
lo hizo "El doctor" de mi barrio, quién nunca tuvo temor al tomar la
decisión de renunciar a la farmacia y trabajar como comerciante con su
triciclo, puerta por puerta, casa por casa los productos que ofrecía, con su
buen trato, con su calidad y alegría se ganaba el aprecio de todo el que lo
conocía.
Hace poco más de dos años lo encontré caminando cerca a la
casa de mis padres, y le dije "¡Doctor!" ¡Cómo estas! ¿Qué tal te
va?... y con su sonrisa de siempre me dijo que estaba bien, me pregunto por mis
padres, me dijo que tenía dos hijos y un negocio en el mercado junto a su
esposa, nos despedimos y me alegre mucho verlo, ya que me dejó una gran
enseñanza:
"Trabajo hay
para todo el que quiera trabajar con alegría y fuerza, siempre hay que actuar
con fe y nobleza y todas las puertas se abrirán para ti."
Tal vez las líneas escritas hoy sean una
"Simpleza", o algunos lectores no le vean mensaje alguno, para mi el
mensaje radica en no tener miedo a los cambios que nos harán crecer, que nos
harán salir de nuestra zona de confort, eso fue lo que hizo el "Doctor"
de mi barrio, cambio su vida laboral, salió a la calle a afrontar el mundo con
fe, valor y entusiasmo, logrando trascender y formar su propia familia.
Nunca supe tu nombre todos te decíamos "Doctor", y
así te llamé la última vez que te vi.
Después de muchos años rescato el mensaje que dejaste en mí,
y lo comparto a través de este medio, para que mi prójimo sepa que la vida se
ha hecho para los que la afrontan con valor y fe.
Gracias amigo "Doctor"... ojalá me encuentre
pronto contigo para que me digas tu nombre y me des otra gran receta sanadora
para mi vida.
Dios los bendiga por siempre.
Marco Antonio Malca Delgado
Sábado 25 de febrero del 2017
08:06 pm
martes, 7 de febrero de 2017
¿"ÚTILES" O "INÚTILES" ESCOLARES?
Viene el inicio del año escolar 2017, y con ello el "Dolor de cabeza", de los padres de familia, quienes se quejan de las listas de útiles escolares y sus costos excesivos, emitidos por los centros educativos de sus queridos hijos.
Pero esta situación va mucho más allá de los costos de los mismos, y es que hay diferentes aspectos a evaluar, y que los medios de comunicación no difunden por falta de conocimiento o porque "No les conviene", ya que no hay objetividad, sino sensacionalismo en las noticias que difunden.
Observando un programa de televisión, el periodista protagonista no fue constructivo en su reportaje, ya que se limitó a poner en contra a los padres de familia de los requerimientos que las escuelas de sus hijos hicieron, y que se aprobó previamente con la participación de los mismos, ya que ahora la escuela está obligada a convocar a los padres para que juntos y asociados elijan los materiales educativos que los educandos usarán durante todo un año escolar.
Tiene sentido "Invertir" en materiales educativos, y siendo realistas en mi país, el Perú, el ciudadano promedio no apuesta por la educación de sus hijos como un valor agregado, no es de su agrado gastar en forma consciente en la instrucción de sus hijos, y si fuera gratis sería mejor.
Las naciones más prosperas, preparadas y educadas del mundo lo son porque se han convencido que si invierten en la educación de su población, ya sean niños, jóvenes y adultos, el retorno será fecundo, es decir lograrán un país desarrollado en un alto porcentaje, con personas de un nivel cultural promedio superior, con un alto nivel de instrucción... pero para lograr tan gran empresa, definitivamente no sólo es el presupuesto en educación de un país el que está "Obligado" a llevarlo a cabo, y eso ocurre en el Perú, al mal acostumbrar los gobiernos de turno a que "Tienen derecho" a una educación gratuita, a casa un poco más regalada para los sectores más necesitados, subsidios en los pagos de agua y luz, etc.
Debo expresar que si estoy de acuerdo en la educación que el estado pueda brindar, y que la misma debe ser acorde a los signos de los tiempos, pero al mismo tiempo, son las familias a través de los padres quienes tienen la principal responsabilidad en invertir en la educación de sus hijos.
Si dividimos una lista de útiles cuyo monto es de 1,000 soles por diez meses de estudio en los sectores público y privado es a promedio de 100 soles mensuales, y eso, que en los colegios del estado les regalan los libros, que en muchos casos son usados en un bajo porcentaje, producto de la irresponsabilidad tal vez de los maestros o de la falta de compromiso de los padres en el avance y monitoreo del mismo.
Es en la educación privada donde siempre en esta época, muchos ponen el grito al cielo por los altos costos de los libros, dependiendo del área y editorial de procedencia de los textos, y es que vuelvo a enfatizar: Al padre de familia promedio en el Perú no le agrada invertir en la educación de sus hijos, es decir no invierten en el presente y futuro de tan amados miembros de la familia.
Y si me refiero a otras inversiones "Populares" que no tengan que ver con cultura puedo decir con firmeza: ¿Cómo cuando los mismos padres van a una "Pollada bailable" gastan fuertes cantidades de dinero en comer y beber y no les "Duele en el alma" gastar el dinero que tanto les costo producir en un momento banal? ... sin embargo cuando la escuela pide un libro de plan lector que cuesta 30 soles dan el grito al cielo... es totalmente contraproducente.
Debo aclarar que estoy en desacuerdo en que las escuelas soliciten materiales educativos que no trasciendan en la vida de los alumnos, y sí se debe realizar un plan educativo serio a fin de solicitar lo necesario a los padres, y que estos insumos se conviertan realmente en "Útiles escolares".
Los "Útiles escolares", se convierten en "Inútiles" cuando no son usados con esmero, profesionalismo y objetividad dentro del sistema educativo, es decir, en la escuela, y cuando en casa los tutores de los alumnos no monitoreen el avance y aprendizaje de sus hijos a través de los mismos, y lo mencionado ocurre en un alto porcentaje en el Perú, ya que los progenitores no se comprometen integralmente en la educación de sus hijos, responsabilizando a la escuela en un 100%, sin pensar que los primeros educadores son papá y mamá, no la escuela a través de los maestros.
Una escuela organizada, debe evaluar el avance y uso adecuado de los textos que solicitó a través de la lista de útiles, que son importantes guías referenciales de los contenidos que se aprenderán durante el año escolar, y debe analizar si se lograron los objetivos propuestos en el plan académico anual, a fin de continuar con los mismos o realizar los cambios de acuerdo a las necesidades y nivel educativo del entorno socio cultural de la escuela.
Queridos Directores y líderes educativos, especialistas de las diferentes áreas de aprendizaje, evalúen en forma reflexiva si los textos y útiles escolares que les solicitan a los padres de familia van a ser usados en forma integral por el equipo de maestros del colegio, si los contenidos se ajustan a la realidad educativa donde se desempeñan, si es de conocimiento de los progenitores la metodología a aplicar en los mismos, la forma como se evaluará a los alumnos a través de las metas e indicadores de logro propuestos.
Los útiles escolares solicitados para el nuevo año académico escolar deben ser de uso permanente para realmente justificar su adquisición, no siendo el objetivo principal el "Terminar el libro", sino el que nuestros educandos aprendan para la vida, y si no se culminó con lo programado se debe reprogramar en base a las metas de aprendizaje.
Cuando una sociedad se convence que la buena educación es fundamental para el progreso de sus habitantes, nadie detiene su desarrollo y prosperidad.
Dios los bendice siempre.
Marco Antonio Malca Delgado
Martes 07 de febrero del 2017.
11:39 pm
Pero esta situación va mucho más allá de los costos de los mismos, y es que hay diferentes aspectos a evaluar, y que los medios de comunicación no difunden por falta de conocimiento o porque "No les conviene", ya que no hay objetividad, sino sensacionalismo en las noticias que difunden.
Observando un programa de televisión, el periodista protagonista no fue constructivo en su reportaje, ya que se limitó a poner en contra a los padres de familia de los requerimientos que las escuelas de sus hijos hicieron, y que se aprobó previamente con la participación de los mismos, ya que ahora la escuela está obligada a convocar a los padres para que juntos y asociados elijan los materiales educativos que los educandos usarán durante todo un año escolar.
Tiene sentido "Invertir" en materiales educativos, y siendo realistas en mi país, el Perú, el ciudadano promedio no apuesta por la educación de sus hijos como un valor agregado, no es de su agrado gastar en forma consciente en la instrucción de sus hijos, y si fuera gratis sería mejor.
Las naciones más prosperas, preparadas y educadas del mundo lo son porque se han convencido que si invierten en la educación de su población, ya sean niños, jóvenes y adultos, el retorno será fecundo, es decir lograrán un país desarrollado en un alto porcentaje, con personas de un nivel cultural promedio superior, con un alto nivel de instrucción... pero para lograr tan gran empresa, definitivamente no sólo es el presupuesto en educación de un país el que está "Obligado" a llevarlo a cabo, y eso ocurre en el Perú, al mal acostumbrar los gobiernos de turno a que "Tienen derecho" a una educación gratuita, a casa un poco más regalada para los sectores más necesitados, subsidios en los pagos de agua y luz, etc.
Debo expresar que si estoy de acuerdo en la educación que el estado pueda brindar, y que la misma debe ser acorde a los signos de los tiempos, pero al mismo tiempo, son las familias a través de los padres quienes tienen la principal responsabilidad en invertir en la educación de sus hijos.
Si dividimos una lista de útiles cuyo monto es de 1,000 soles por diez meses de estudio en los sectores público y privado es a promedio de 100 soles mensuales, y eso, que en los colegios del estado les regalan los libros, que en muchos casos son usados en un bajo porcentaje, producto de la irresponsabilidad tal vez de los maestros o de la falta de compromiso de los padres en el avance y monitoreo del mismo.
Es en la educación privada donde siempre en esta época, muchos ponen el grito al cielo por los altos costos de los libros, dependiendo del área y editorial de procedencia de los textos, y es que vuelvo a enfatizar: Al padre de familia promedio en el Perú no le agrada invertir en la educación de sus hijos, es decir no invierten en el presente y futuro de tan amados miembros de la familia.
Y si me refiero a otras inversiones "Populares" que no tengan que ver con cultura puedo decir con firmeza: ¿Cómo cuando los mismos padres van a una "Pollada bailable" gastan fuertes cantidades de dinero en comer y beber y no les "Duele en el alma" gastar el dinero que tanto les costo producir en un momento banal? ... sin embargo cuando la escuela pide un libro de plan lector que cuesta 30 soles dan el grito al cielo... es totalmente contraproducente.
Debo aclarar que estoy en desacuerdo en que las escuelas soliciten materiales educativos que no trasciendan en la vida de los alumnos, y sí se debe realizar un plan educativo serio a fin de solicitar lo necesario a los padres, y que estos insumos se conviertan realmente en "Útiles escolares".
Los "Útiles escolares", se convierten en "Inútiles" cuando no son usados con esmero, profesionalismo y objetividad dentro del sistema educativo, es decir, en la escuela, y cuando en casa los tutores de los alumnos no monitoreen el avance y aprendizaje de sus hijos a través de los mismos, y lo mencionado ocurre en un alto porcentaje en el Perú, ya que los progenitores no se comprometen integralmente en la educación de sus hijos, responsabilizando a la escuela en un 100%, sin pensar que los primeros educadores son papá y mamá, no la escuela a través de los maestros.
Una escuela organizada, debe evaluar el avance y uso adecuado de los textos que solicitó a través de la lista de útiles, que son importantes guías referenciales de los contenidos que se aprenderán durante el año escolar, y debe analizar si se lograron los objetivos propuestos en el plan académico anual, a fin de continuar con los mismos o realizar los cambios de acuerdo a las necesidades y nivel educativo del entorno socio cultural de la escuela.
Queridos Directores y líderes educativos, especialistas de las diferentes áreas de aprendizaje, evalúen en forma reflexiva si los textos y útiles escolares que les solicitan a los padres de familia van a ser usados en forma integral por el equipo de maestros del colegio, si los contenidos se ajustan a la realidad educativa donde se desempeñan, si es de conocimiento de los progenitores la metodología a aplicar en los mismos, la forma como se evaluará a los alumnos a través de las metas e indicadores de logro propuestos.
Los útiles escolares solicitados para el nuevo año académico escolar deben ser de uso permanente para realmente justificar su adquisición, no siendo el objetivo principal el "Terminar el libro", sino el que nuestros educandos aprendan para la vida, y si no se culminó con lo programado se debe reprogramar en base a las metas de aprendizaje.
Cuando una sociedad se convence que la buena educación es fundamental para el progreso de sus habitantes, nadie detiene su desarrollo y prosperidad.
Dios los bendice siempre.
Marco Antonio Malca Delgado
Martes 07 de febrero del 2017.
11:39 pm
domingo, 5 de febrero de 2017
¿LEVANTAS AL QUE SE CAE?
Desde los 12 años de edad salgo en forma frecuente a trotar, y lo hago casi siempre frente al mar, es para mí la mejor forma de relajarme, el practicar un deporte es la mejor medicina para prevenir cualquier enfermedad del cuerpo y del alma, y me da la gran oportunidad de estar en contacto con la naturaleza, y la sociedad.
Siempre aprendo del diario accionar de mis semejantes, y busco por sobre todo aprender lo mejor de ellos, y también asimilo lecciones adversas, que me sirven para mi posterior análisis y reflexión.
Me encontraba trotando, subiendo por un camino de cemento muy bien construido por la municipalidad distrital, donde todos los días suben y bajan trotadores, caminantes, ciclistas y familias que buscan compartir muy cerca del mar, y detrás mío escuché el timbre de una bicicleta que anunciaba su paso, y también a través de esta timbrada me solicitaba permiso para pasar.
Me ubiqué sobre mi lado derecho y el ciclista pasó sin problema alguno, pero en el lado izquierdo habían tres personas: Una señora, un anciano que parecía su padre y un niño, quienes ocupaban gran parte del ancho de la vereda, y el ciclista para evitar atropellar al niño, perdió el equilibrio y cayó al suelo, yo estaba trotando suavemente y me detuve, observé que el deportista caído en el piso expresó con molestia: ¡Carajo!... mirando a la señora, quién le dijo que ese camino no era para ciclistas, y que no debía pasar por allí y el ciclista aún en el piso, adolorido y junto a su bicicleta también refutó la respuesta de la señora, a quién le dijo que ella debió ir por las escaleras no por ese camino, y seguía sentado adolorido.
Tal vez este hecho pareciera uno más del día a día, pero si reflexionamos sobre lo acontecido yo pregunto: ¿Por qué la señora no ayudó al ciclista a incorporarse en vez de increparle por el camino tomado? ¿Le preguntó si se encontraba bien? ¿ Le ayudó a levantar su bicicleta?... pues la señora no hizo ninguna de esas acciones, solo se limitó a "Reclamar" a la persona caída en el suelo.
A través de esta acción comprobé una vez más que los humanos tenemos dos caminos a seguir cuando vemos a alguien "Caído" ante cualquier circunstancia: Lo levantamos y aliviamos o le seguimos increpando a pesar de estar "En el suelo".
El hecho presenciado tal vez sea uno más del cotidiano, tal vez usted amigo lector me diga: "No exageres hombre, quién no se cae en su diario caminar, felizmente está bien, no pasó nada".
Pero si voy más allá, reflexiono acerca de como actuamos cuando se cae una persona, sea un familiar, un amigo, o tal vez un enemigo, y es que muchos se alegran cuando alguien se cae en el camino.
A lo largo de mi vida he visto a muchas personas "Caerse" en la ruta de su vida, y en pocos casos vi una mano solidaria que ayudó a levantar a esas personas de su caída, fuerte, dolorosa, inesperada, y es que la humanidad siempre fue así... indolente, y hoy más que nunca vemos esas actitudes en el día a día: Mi hermano se enferma y en vez de visitarlo y ayudarle expreso: "¡Ah! para que no se cuida pues! ¡Ahora es su problema! ... un amigo pierde su trabajo y digo: ¡Que habrá hecho para que lo boten! ¡Bien merecido lo tiene!... A mi vecino le roban en su casa y expreso: ¡Es su culpa, para qué deja la casa sola! ¡Yo vivo al costado pero no me meto!... y así nos comportamos muchas personas de carne y hueso, mente racional y corazón para amar... en forma egoísta y miserable, por que estas actitudes forman parte de nuestra miserias humanas, al que está en el suelo, en vez de levantarlo lo "Chanco", lo critico, lo sigo haciendo leña, demostrándole lo mal que actuó o enfatizando el error que cometió, e inclusive haciéndolo extensivo entre su entorno amical y familiar.
¿Saben? en mi vida me caí muchas veces, y recuerdo que solamente los únicos que me aman de verdad fueron los que estuvieron a mi lado... recuerdo a mis padres, esposa, alguno de mis hermanos, y dos amigos verdaderos "Como máximo", quienes como roca dura me sostuvieron con su inmenso amor, quienes ayudaron a levantarme, quienes me dijeron lo valioso que soy para ellos, quienes me ayudaron a recuperar mi fe perdida cuando me caí en la ruta de mi vida, y en algunas ocasiones con varias "Vueltas de campana"... y es allí donde sabes en realidad quienes te aman y quienes "Festejan" tu caída, quienes al ver que estuviste caído en vez de levantarte te "Chancaron" aún más, creyéndose los perfectos, los elegidos de Dios por ser "Extraordinarios", los que nunca cometen errores y todo en su vida son éxitos y aciertos.
Pero también es fundamental aprender de nuestras caídas para ya no volver por esa senda que nos causo dolor, ya que si siempre me caigo por la misma acción es por que no aprendí de mis errores.
Lo que dejo en estas líneas como aprendizaje es como las personas podemos actuar ante situaciones en las que vemos que alguien "Conocido o no se cae", que debemos ser solidarios, que debemos levantar al que sufre, que debemos empujarlo hasta que tome nuevamente el camino adecuado, esa es nuestra misión de vida, la ayuda fraterna y solidaria ante situaciones adversas que puedan pasar a las personas de nuestro entorno, no podemos actuar con frialdad mientras otros sufren.
Finalmente, cuando pasé junto al Señor ciclista que se había caído le pregunté primero si le dolía algo, le dije cómo se sentía, y me dijo "Estoy bien señor, gracias"... lo ayudé a incorporarse y levantar su bicicleta le dije que a veces los accidentes nos aguardan en forma inesperada, y el gradualmente se sintió mejor... tal vez la señora en vez de increparlo debió asistirlo a pesar de su molestia, debió dialogar y así aliviar la cólera y el dolor, debió actuar con solidaridad.
No soy el salvador de nada, soy sincero en decir que muchas veces "Negué" mi ayuda a personas que se cayeron por una u otra razón, era de la mancha de los "Perfectos y Criticones" que en vez de ayudar y levantar al caído hacía leña de el o ella... felizmente la vida me dio sabias enseñanzas que hasta ahora no termino de aprender... ese es mi reto personal: "El darme cuenta que ha nacido para servir y ayudar en lo que pueda a todas las personas que necesiten de mí, conocidos o no".
Sé que la señora no se alegró al ver al señor ciclista caído, pero hubiera sido "Mágico" que le dijera: "Señor permítame ayudarlo, ¿Está Usted bien?"... estoy seguro que se contuvo por tensión o tal vez por falta de reacción.
Y tú amigo: ¿Levantas al que se cae? ¿O encima que lo vez caído lo "Chancas"?
Es bueno vivir estas experiencias para aprender cada día más... en lo personal me vuelve más solidario, me vuelve más "Humano".
Eran tan solo unas líneas que deseaba compartir con ustedes.
Dios los bendice por siempre.
Marco Antonio Malca Delgado
Domingo 05 de febrero del 2017.
06:16 am
Siempre aprendo del diario accionar de mis semejantes, y busco por sobre todo aprender lo mejor de ellos, y también asimilo lecciones adversas, que me sirven para mi posterior análisis y reflexión.
Me encontraba trotando, subiendo por un camino de cemento muy bien construido por la municipalidad distrital, donde todos los días suben y bajan trotadores, caminantes, ciclistas y familias que buscan compartir muy cerca del mar, y detrás mío escuché el timbre de una bicicleta que anunciaba su paso, y también a través de esta timbrada me solicitaba permiso para pasar.
Me ubiqué sobre mi lado derecho y el ciclista pasó sin problema alguno, pero en el lado izquierdo habían tres personas: Una señora, un anciano que parecía su padre y un niño, quienes ocupaban gran parte del ancho de la vereda, y el ciclista para evitar atropellar al niño, perdió el equilibrio y cayó al suelo, yo estaba trotando suavemente y me detuve, observé que el deportista caído en el piso expresó con molestia: ¡Carajo!... mirando a la señora, quién le dijo que ese camino no era para ciclistas, y que no debía pasar por allí y el ciclista aún en el piso, adolorido y junto a su bicicleta también refutó la respuesta de la señora, a quién le dijo que ella debió ir por las escaleras no por ese camino, y seguía sentado adolorido.
Tal vez este hecho pareciera uno más del día a día, pero si reflexionamos sobre lo acontecido yo pregunto: ¿Por qué la señora no ayudó al ciclista a incorporarse en vez de increparle por el camino tomado? ¿Le preguntó si se encontraba bien? ¿ Le ayudó a levantar su bicicleta?... pues la señora no hizo ninguna de esas acciones, solo se limitó a "Reclamar" a la persona caída en el suelo.
A través de esta acción comprobé una vez más que los humanos tenemos dos caminos a seguir cuando vemos a alguien "Caído" ante cualquier circunstancia: Lo levantamos y aliviamos o le seguimos increpando a pesar de estar "En el suelo".
El hecho presenciado tal vez sea uno más del cotidiano, tal vez usted amigo lector me diga: "No exageres hombre, quién no se cae en su diario caminar, felizmente está bien, no pasó nada".
Pero si voy más allá, reflexiono acerca de como actuamos cuando se cae una persona, sea un familiar, un amigo, o tal vez un enemigo, y es que muchos se alegran cuando alguien se cae en el camino.
A lo largo de mi vida he visto a muchas personas "Caerse" en la ruta de su vida, y en pocos casos vi una mano solidaria que ayudó a levantar a esas personas de su caída, fuerte, dolorosa, inesperada, y es que la humanidad siempre fue así... indolente, y hoy más que nunca vemos esas actitudes en el día a día: Mi hermano se enferma y en vez de visitarlo y ayudarle expreso: "¡Ah! para que no se cuida pues! ¡Ahora es su problema! ... un amigo pierde su trabajo y digo: ¡Que habrá hecho para que lo boten! ¡Bien merecido lo tiene!... A mi vecino le roban en su casa y expreso: ¡Es su culpa, para qué deja la casa sola! ¡Yo vivo al costado pero no me meto!... y así nos comportamos muchas personas de carne y hueso, mente racional y corazón para amar... en forma egoísta y miserable, por que estas actitudes forman parte de nuestra miserias humanas, al que está en el suelo, en vez de levantarlo lo "Chanco", lo critico, lo sigo haciendo leña, demostrándole lo mal que actuó o enfatizando el error que cometió, e inclusive haciéndolo extensivo entre su entorno amical y familiar.
¿Saben? en mi vida me caí muchas veces, y recuerdo que solamente los únicos que me aman de verdad fueron los que estuvieron a mi lado... recuerdo a mis padres, esposa, alguno de mis hermanos, y dos amigos verdaderos "Como máximo", quienes como roca dura me sostuvieron con su inmenso amor, quienes ayudaron a levantarme, quienes me dijeron lo valioso que soy para ellos, quienes me ayudaron a recuperar mi fe perdida cuando me caí en la ruta de mi vida, y en algunas ocasiones con varias "Vueltas de campana"... y es allí donde sabes en realidad quienes te aman y quienes "Festejan" tu caída, quienes al ver que estuviste caído en vez de levantarte te "Chancaron" aún más, creyéndose los perfectos, los elegidos de Dios por ser "Extraordinarios", los que nunca cometen errores y todo en su vida son éxitos y aciertos.
Pero también es fundamental aprender de nuestras caídas para ya no volver por esa senda que nos causo dolor, ya que si siempre me caigo por la misma acción es por que no aprendí de mis errores.
Lo que dejo en estas líneas como aprendizaje es como las personas podemos actuar ante situaciones en las que vemos que alguien "Conocido o no se cae", que debemos ser solidarios, que debemos levantar al que sufre, que debemos empujarlo hasta que tome nuevamente el camino adecuado, esa es nuestra misión de vida, la ayuda fraterna y solidaria ante situaciones adversas que puedan pasar a las personas de nuestro entorno, no podemos actuar con frialdad mientras otros sufren.
Finalmente, cuando pasé junto al Señor ciclista que se había caído le pregunté primero si le dolía algo, le dije cómo se sentía, y me dijo "Estoy bien señor, gracias"... lo ayudé a incorporarse y levantar su bicicleta le dije que a veces los accidentes nos aguardan en forma inesperada, y el gradualmente se sintió mejor... tal vez la señora en vez de increparlo debió asistirlo a pesar de su molestia, debió dialogar y así aliviar la cólera y el dolor, debió actuar con solidaridad.
No soy el salvador de nada, soy sincero en decir que muchas veces "Negué" mi ayuda a personas que se cayeron por una u otra razón, era de la mancha de los "Perfectos y Criticones" que en vez de ayudar y levantar al caído hacía leña de el o ella... felizmente la vida me dio sabias enseñanzas que hasta ahora no termino de aprender... ese es mi reto personal: "El darme cuenta que ha nacido para servir y ayudar en lo que pueda a todas las personas que necesiten de mí, conocidos o no".
Sé que la señora no se alegró al ver al señor ciclista caído, pero hubiera sido "Mágico" que le dijera: "Señor permítame ayudarlo, ¿Está Usted bien?"... estoy seguro que se contuvo por tensión o tal vez por falta de reacción.
Y tú amigo: ¿Levantas al que se cae? ¿O encima que lo vez caído lo "Chancas"?
Es bueno vivir estas experiencias para aprender cada día más... en lo personal me vuelve más solidario, me vuelve más "Humano".
Eran tan solo unas líneas que deseaba compartir con ustedes.
Dios los bendice por siempre.
Marco Antonio Malca Delgado
Domingo 05 de febrero del 2017.
06:16 am
domingo, 15 de enero de 2017
UNA FORMA DE GANARME LA VIDA
Buenos días queridos amigos, en primer lugar les deseo un magnífico año 2017, y que sus proyectos y planes de desarrollo logren la trascendencia deseada.
El tener auto te da la tranquilidad y comodidad de desplazarte a donde desees ir, sin tener personas a quién "Soportar", o a vendedores ambulantes que suben en todo momento al bus y que se ha vuelto una forma más de auto emplearse en nuestro país, el Perú.
Pero, al mismo tiempo, me agrada viajar en este medio de transporte masivo, ya que a través del público que sube y baja del ómnibus puedo tomar una radiografía de lo que acontece culturalmente dentro del mismo, desde la forma de sentarse de las personas, hasta las que tiran los desperdicios al piso.
En esta oportunidad observaba a las personas que subían al bus a "Trabajar".
Algunos ofrecían caramelos, otros subían con recetas médicas manifestando tener familiares graves y pedían ayuda a los usuarios, unos niños subieron a cantar huaynos en quechua, el segundo idioma de nuestro Perú, pero me llamó la atención la habilidad, enfoque y seguridad de un señor que desde que subió al bus no vendió la imagen de una persona "Pobrecita" o que haya subido a "Llorar sus miserias" a los pasajeros, sencillamente subió a vender buena salud.
Inició su monólogo expresando que vivimos en un país hermoso el cual debemos cuidar, pero que al mismo tiempo nos venden solamente lo malo de nuestra sociedad, "Aconsejó" a los ocasionales "Clientes" a no ver programas de televisión que contaminen sus mentes y corazones, los cuales tienen un bajo nivel cultural, y los invitó a leer en familia, a ver documentales valiosos sobre el Perú, a practicar deportes, a unirse más con los seres queridos a reír más, a valorarnos más.
Luego habló sobre las grandes industrias que nos vuelven consumidores a gran escala de sus productos, como las grandes empresas de gaseosas de talla mundial que a través de una publicidad a gran escala nos venden sus productos que causan tanto daño a la salud, por su alto contenido de azúcar e insumos químicos, las industrias de la muerte como las tabacaleras que tanto daño hacen al cuerpo humano, la música de pésima calidad, los falsos líderes que usan su imagen para ofrecer cosas banales que no hacen crecer a las personas.
Habló del amor a la familia y a los hijos, y que no permitamos que nuestros hijos caigan en cosas malas o vicios, que cuidemos lo más valioso que es nuestra salud y seguridad.
La exposición que hizo este buen hombre se puede comparar fácilmente a una clase de educación cívica o a una sesión de tutoría motivacional, y realmente parecía que el que había subido al bus no era un "Pobre vendedor ambulante", sino un maestro comprometido con la sociedad y su país.
Sólo al final de su "Asesoría" ofreció al público galletas de kiwicha, maca y linaza, e invitó al público a valorar estos alimentos por su alto contenido nutricional, y que nuestro país es un campo fértil, cuyas tierras acogen tan saludables productos.
Finalmente el carismático "Asesor de salud", ofreció los productos mencionados al precio de un sol, y observé que tuvo la acogida del público, observando que al menos diez pasajeros compraron las saludables galletas, que contaban con marca y registro sanitario para aprobación y confianza de todos sus clientes.
Yo estaba por llegar a mi destino y observé que el señor también se disponía a bajar, y lo felicité y agradecí por el llamado a la reflexión que hizo a los pasajeros y la dignidad al ofrecer sus productos.
El digno hombre me agradeció y me dijo que ese era su trabajo y que esa era "La forma de ganarse la vida"...
En mi patria los vendedores que suben a las unidades de transporte ofreciendo productos de diversa índole, no tienen la acogida general de la población, es más, ya se hizo parte de la "Cultura popular" de la ciudad, ya que nadie les prohíbe hacer esta actividad comercial, habiendo también delincuentes que amenazando al público les piden dinero,y en muchos casos logran robar a los pasajeros.
Hoy deseo "Salvar" el buen señor que subió a "Ganarse la vida" de una manera digna, mirando a las personas lúcidamente, sin dar la impresión de "Mendigar", sino más bien de llevar una palabra de optimismo a sus similares, tal como lo hacen los buenos maestros.
Manejando mi auto no hubiera tenido la gran oportunidad de presenciar lo que estoy plasmando en estas líneas, llegando a la conclusión una vez más que no hay como la buena educación y amabilidad para llegar a las personas, para inspirar confianza, y es que el actuar de buena fe es notorio desde el inicio.
Mucha gente carece de empleo y están esperando en sus casas hasta que este llegue, pero este padre de familia no esperó y salió a trabajar de una forma digna, perdió la vergüenza y el temor al qué dirán e hizo de su ser su propia compañía, su pequeña empresa, así lleva el sustento a su digno hogar.
Y tú: ¿Cómo te ganas la vida?...
No digo que hagas lo mismo que hace el Señor producto de esta breve historia, pero si actúas con optimismo y pierdes vergüenza nadie te detendrá en el camino de tu realización.
Una vez más aprendí una lección de vida viajando en bus.
Me gano la vida Educando... anhelo hacerlo cada día mejor.
Dios los bendice por siempre mis amigos.
Marco Antonio Malca Delgado
Domingo 15 de Enero del 2016
07:31 am
El tener auto te da la tranquilidad y comodidad de desplazarte a donde desees ir, sin tener personas a quién "Soportar", o a vendedores ambulantes que suben en todo momento al bus y que se ha vuelto una forma más de auto emplearse en nuestro país, el Perú.
Pero, al mismo tiempo, me agrada viajar en este medio de transporte masivo, ya que a través del público que sube y baja del ómnibus puedo tomar una radiografía de lo que acontece culturalmente dentro del mismo, desde la forma de sentarse de las personas, hasta las que tiran los desperdicios al piso.
En esta oportunidad observaba a las personas que subían al bus a "Trabajar".
Algunos ofrecían caramelos, otros subían con recetas médicas manifestando tener familiares graves y pedían ayuda a los usuarios, unos niños subieron a cantar huaynos en quechua, el segundo idioma de nuestro Perú, pero me llamó la atención la habilidad, enfoque y seguridad de un señor que desde que subió al bus no vendió la imagen de una persona "Pobrecita" o que haya subido a "Llorar sus miserias" a los pasajeros, sencillamente subió a vender buena salud.
Inició su monólogo expresando que vivimos en un país hermoso el cual debemos cuidar, pero que al mismo tiempo nos venden solamente lo malo de nuestra sociedad, "Aconsejó" a los ocasionales "Clientes" a no ver programas de televisión que contaminen sus mentes y corazones, los cuales tienen un bajo nivel cultural, y los invitó a leer en familia, a ver documentales valiosos sobre el Perú, a practicar deportes, a unirse más con los seres queridos a reír más, a valorarnos más.
Luego habló sobre las grandes industrias que nos vuelven consumidores a gran escala de sus productos, como las grandes empresas de gaseosas de talla mundial que a través de una publicidad a gran escala nos venden sus productos que causan tanto daño a la salud, por su alto contenido de azúcar e insumos químicos, las industrias de la muerte como las tabacaleras que tanto daño hacen al cuerpo humano, la música de pésima calidad, los falsos líderes que usan su imagen para ofrecer cosas banales que no hacen crecer a las personas.
Habló del amor a la familia y a los hijos, y que no permitamos que nuestros hijos caigan en cosas malas o vicios, que cuidemos lo más valioso que es nuestra salud y seguridad.
La exposición que hizo este buen hombre se puede comparar fácilmente a una clase de educación cívica o a una sesión de tutoría motivacional, y realmente parecía que el que había subido al bus no era un "Pobre vendedor ambulante", sino un maestro comprometido con la sociedad y su país.
Sólo al final de su "Asesoría" ofreció al público galletas de kiwicha, maca y linaza, e invitó al público a valorar estos alimentos por su alto contenido nutricional, y que nuestro país es un campo fértil, cuyas tierras acogen tan saludables productos.
Finalmente el carismático "Asesor de salud", ofreció los productos mencionados al precio de un sol, y observé que tuvo la acogida del público, observando que al menos diez pasajeros compraron las saludables galletas, que contaban con marca y registro sanitario para aprobación y confianza de todos sus clientes.
Yo estaba por llegar a mi destino y observé que el señor también se disponía a bajar, y lo felicité y agradecí por el llamado a la reflexión que hizo a los pasajeros y la dignidad al ofrecer sus productos.
El digno hombre me agradeció y me dijo que ese era su trabajo y que esa era "La forma de ganarse la vida"...
En mi patria los vendedores que suben a las unidades de transporte ofreciendo productos de diversa índole, no tienen la acogida general de la población, es más, ya se hizo parte de la "Cultura popular" de la ciudad, ya que nadie les prohíbe hacer esta actividad comercial, habiendo también delincuentes que amenazando al público les piden dinero,y en muchos casos logran robar a los pasajeros.
Hoy deseo "Salvar" el buen señor que subió a "Ganarse la vida" de una manera digna, mirando a las personas lúcidamente, sin dar la impresión de "Mendigar", sino más bien de llevar una palabra de optimismo a sus similares, tal como lo hacen los buenos maestros.
Manejando mi auto no hubiera tenido la gran oportunidad de presenciar lo que estoy plasmando en estas líneas, llegando a la conclusión una vez más que no hay como la buena educación y amabilidad para llegar a las personas, para inspirar confianza, y es que el actuar de buena fe es notorio desde el inicio.
Mucha gente carece de empleo y están esperando en sus casas hasta que este llegue, pero este padre de familia no esperó y salió a trabajar de una forma digna, perdió la vergüenza y el temor al qué dirán e hizo de su ser su propia compañía, su pequeña empresa, así lleva el sustento a su digno hogar.
Y tú: ¿Cómo te ganas la vida?...
No digo que hagas lo mismo que hace el Señor producto de esta breve historia, pero si actúas con optimismo y pierdes vergüenza nadie te detendrá en el camino de tu realización.
Una vez más aprendí una lección de vida viajando en bus.
Me gano la vida Educando... anhelo hacerlo cada día mejor.
Dios los bendice por siempre mis amigos.
Marco Antonio Malca Delgado
Domingo 15 de Enero del 2016
07:31 am
jueves, 22 de diciembre de 2016
COMO CULMINAR UNA GESTIÓN
Es fin de año en la escuela... y como siempre los "Chismes" vienen de todas partes...
¿Quién será el próximo Director? ¿Se quedará? ¿Lo botarán? ¿Le renovarán su contrato?...
Y el Director, quién debe tener el respeto de los promotores en primera instancia, y del personal docente, administrativo y de servicios, puede actuar de diferentes formas, desde actuar en forma "Relajada" y empezar a poner trabas a los procesos de gestión, hasta llegar tarde o faltar a la escuela, o indisponer a las personas que trabajaron junto a el, responsabilizándolos de su "salida" de la institución educativa... nada más bajo y lejos de un profesional de la educación que dirige una escuela.
Un gestor educativo con amplio sentido de su profesión dejará una "Huella profunda" en la institución que labora si es que fue consecuente con sus principios y filosofía educativa, si a través de su diario accionar "Marcó" en la mente y corazones de su equipo docente que la única manera de educar, es bajo una cultura de paz y de profundidad filosófica educativa, que hagan todo lo posible porque sus alumnos se enamoren de la cultura, lo demás, los comentarios destructivos o de diversa índole, lo señalará el tiempo, ya que a través del mismo es que las personas pondrán en una balanza el trabajo realizado por el primer docente de la escuela, el Director.
Siempre la labor realizada por un Director de escuela será criticado constructiva o destructivamente, y lo más grande que puede llevar a cabo el mismo, es analizar su gestión junto a los promotores y equipo docente, y escuchar mucho... aceptar las sugerencias de los demás... tomar nota de los alcances de mayor trascendencia, a fin de elevar su nivel y capacidad de gestión.
El silencio y reflexión es fundamental en el cierre de una gestión, así como también la sonrisa y gratitud del Director hacia sus compañeros de labores, mostrando aplomo y generosidad, alegría por la misión cumplida, agradecimiento sincero por haber aprendido de todos los colaboradores de la escuela... de esa manera se culmina una gestión... de esa manera estoy tratando de culminar una gestión de dos años, que desde mi parecer, quedó trunca por diversos factores, pero que mi decisión es quedarme solo con lo bueno que aprendí en mi centro de labores... lo demás queda en el olvido... pero sí, es mi deber solicitar un feedback y realizarme un autofeedback, para crecer profesionalmente, tomar nota de los aspectos que debo mejorar y continuar con mi viaje profesional, rumbo a la excelencia y compartir lo poco que sé con todo el que desea y necesita mi mano solidaria.
Me siento contento... la vida es un aprendizaje permanente... como expresa una hermosa canción: Guardo tan bellos recuerdos que no olvidaré... siento que algo hice por mis alumnos y colegas, siento que les dejé un poco de mi pensamiento educativo... ya falta pocos días para partir rumbo a otro apasionante destino... el barco de mi vida seguirá viajando... y seguiré siendo un maestro itinerante... un educador que ama lo que hace... y que se siente un aprendiz permanente.
La historia continua, mi bandera seguirá enarbolada en cada uno de mis buenos compañeros de trabajo y alumnos que acabo de dejar.
Estoy seguro que tengo buen viento y buena mar...
Seguiré educando... me seguiré preparando... esa es mi misión...
Me despido con una sonrisa... un ¡Gracias!... y un:
¡Dios los bendiga por siempre mis amigos!
Marco Antonio Malca Delgado
Lima, 22 de diciembre del 2016
11:04 pm
¿Quién será el próximo Director? ¿Se quedará? ¿Lo botarán? ¿Le renovarán su contrato?...
Y el Director, quién debe tener el respeto de los promotores en primera instancia, y del personal docente, administrativo y de servicios, puede actuar de diferentes formas, desde actuar en forma "Relajada" y empezar a poner trabas a los procesos de gestión, hasta llegar tarde o faltar a la escuela, o indisponer a las personas que trabajaron junto a el, responsabilizándolos de su "salida" de la institución educativa... nada más bajo y lejos de un profesional de la educación que dirige una escuela.
Un gestor educativo con amplio sentido de su profesión dejará una "Huella profunda" en la institución que labora si es que fue consecuente con sus principios y filosofía educativa, si a través de su diario accionar "Marcó" en la mente y corazones de su equipo docente que la única manera de educar, es bajo una cultura de paz y de profundidad filosófica educativa, que hagan todo lo posible porque sus alumnos se enamoren de la cultura, lo demás, los comentarios destructivos o de diversa índole, lo señalará el tiempo, ya que a través del mismo es que las personas pondrán en una balanza el trabajo realizado por el primer docente de la escuela, el Director.
Siempre la labor realizada por un Director de escuela será criticado constructiva o destructivamente, y lo más grande que puede llevar a cabo el mismo, es analizar su gestión junto a los promotores y equipo docente, y escuchar mucho... aceptar las sugerencias de los demás... tomar nota de los alcances de mayor trascendencia, a fin de elevar su nivel y capacidad de gestión.
El silencio y reflexión es fundamental en el cierre de una gestión, así como también la sonrisa y gratitud del Director hacia sus compañeros de labores, mostrando aplomo y generosidad, alegría por la misión cumplida, agradecimiento sincero por haber aprendido de todos los colaboradores de la escuela... de esa manera se culmina una gestión... de esa manera estoy tratando de culminar una gestión de dos años, que desde mi parecer, quedó trunca por diversos factores, pero que mi decisión es quedarme solo con lo bueno que aprendí en mi centro de labores... lo demás queda en el olvido... pero sí, es mi deber solicitar un feedback y realizarme un autofeedback, para crecer profesionalmente, tomar nota de los aspectos que debo mejorar y continuar con mi viaje profesional, rumbo a la excelencia y compartir lo poco que sé con todo el que desea y necesita mi mano solidaria.
Me siento contento... la vida es un aprendizaje permanente... como expresa una hermosa canción: Guardo tan bellos recuerdos que no olvidaré... siento que algo hice por mis alumnos y colegas, siento que les dejé un poco de mi pensamiento educativo... ya falta pocos días para partir rumbo a otro apasionante destino... el barco de mi vida seguirá viajando... y seguiré siendo un maestro itinerante... un educador que ama lo que hace... y que se siente un aprendiz permanente.
La historia continua, mi bandera seguirá enarbolada en cada uno de mis buenos compañeros de trabajo y alumnos que acabo de dejar.
Estoy seguro que tengo buen viento y buena mar...
Seguiré educando... me seguiré preparando... esa es mi misión...
Me despido con una sonrisa... un ¡Gracias!... y un:
¡Dios los bendiga por siempre mis amigos!
Marco Antonio Malca Delgado
Lima, 22 de diciembre del 2016
11:04 pm
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