martes, 25 de diciembre de 2018

UNA OLA PARA BELLUS

Bellus es una jovencita de trece años, la conozco desde que tenía tres años de edad, es decir, hace una década.

Formada en valores por sus buenos padres, ahora va despidiéndose de la niñez, su mundo cambió repentinamente y ahora camina con muchas ideas en su mente y corazón, ese corazón de niña buena que estoy seguro aún conserva.

Ella de cariño me dice "Tíus", aunque con el cambio de niña a púber ya no lo expresa, y es que no debo pretender que ella siga siendo la dulce niñita que conocí años atrás, Bellus definitivamente ya cambió.

Un día, ella estaba caminando por la playa cercana al distrito donde vive, y se sentó frente al mar a pensar, a respirar un aire diferente, buscaba paz y tranquilidad, pensaba en su vida y futuro, en su mamá, a quién ama con todo su corazón, así como en su adorada hermana mayor.

Mientras estaba sentada frente al mar, contemplaba el vaivén de las olas, y le daba la sensación que el mar le quería decir algo, hasta que, en el momento menos pensado, una enorme ola la acarició suavemente, era una ola con sonrisa, era una ola que no era agresiva, no dañaba su integridad y autoestima, era una ola cargada del ingrediente que más necesitaba: Amor.

La poderosa ola la cubrió por varios minutos, la llenó de alegría y tranquilidad, la acariciaba y hacía cosquillas, hasta verla carcajear, y conversaron animadamente, lloraron juntas, rieron juntas, bailaron juntas, y Bellus escuchaba con atención todos los consejos que la "Ola sonriente" le brindó.

"Eres buena y tienes un gran corazón", le dijo la "Ola sonriente" con seguridad y sabiduría, mientras la ansiosa bellus escuchaba con atención, y le preguntó a la Ola: ¿Por qué la vida es a veces injusta? ¿Por qué sufren las personas? y se sintió un silencio prolongado, un silencio de paz, un silencio reflexivo, y después de cinco minutos la Ola le respondió: "La vida no es injusta Bellus, tan sólo pone pruebas para que las personas aprendan más y  sean más felices, y tu estás superando con valentía los momentos que te toca vivir con un buen corazón y deseos de ser cada día mejor,"

Bellus tan sólo escuchaba...mientras una gran lágrima acariciaba su juvenil mejilla...

"No llores querida, yo no te he visitado para dejarte mal, al contrario, estoy segura que cada día serás más fuerte y sabia, más buena y alegre, menos rencorosa y más amorosa...ese será el primer paso que darás y todos los días al mirarte al espejo repetirás 10 veces y en voz alta. "No soy rencorosa, soy amorosa", verás que esa afirmación hará de ti un ser especial, un ángel de carne y hueso con  un gran propósito en la vida: "Querer ser cada día mejor."

Y la Ola la arrulló con su pacífico ruido y su brisa soñadora, hasta quedarse dormida, dejándola echada en la orilla, en el mundo de los sueños hermosos...

Bellus despertó después de una hora, y después de mucho tiempo se levantó con una gran sonrisa, y se fue corriendo a su querido hogar, para abrazar a su mamá y hermana, y decirles que las ama con todo su corazón y que quiere verlas siempre felices junto a ella, y así sucedió...

¿Saben? hasta hoy Bellus, la jovencita de buen corazón, no se explica como una "Ola sonriente" la visitó y la internó por algunos minutos en su mundo de felicidad, pero la naturaleza creada por Dios es muy sabía, y envió a un ángel convertido en Ola para hablar con esta hermosa jovencita de buenos sentimientos y grandeza de espíritu.

Vamos querida Bellus, tu serás la "Ola sonriente" que hará muy feliz a tu familia, es especial a tu mamá y hermana, camina siempre alegre por el mundo, perdona, olvida, planea, construye, vive feliz y abre tu corazón a los que te quieren con todo su corazón.

La vida es bella, así como el universo quiere ver feliz a Bellus, la buena jovencita que un día "La Ola sonriente" visitó y brindó alegría y paz, mensaje y propósito.

Dios los bendiga por siempre.

Marco Antonio Malca Delgado
Navidad de Jesús, 25 de diciembre del 2018
05:03 am
   





sábado, 15 de diciembre de 2018

EL GRADO DE "EDUCADOR"

Buenos días amigos.

Hoy en día muchos docentes se autodenominan "Educadores"...vengo desde hace tiempo reflexionando sobre esta trascendente palabra y su significado para el mundo entero.
Asimismo, se establecen diferencias entre profesor, docente, maestro y educador, y es que ahora es tan fácil serlo que pareciera que cualquier ser humano puede ser transmisor de conocimientos y autodenominarse "educador".

No hay grado o título universitario o de educación superior que sea de "Educador", pero al parecer es el anhelo de todo profesional de la educación llegar a serlo, he aquí una interrogante: ¿Cuando un docente se convierte en ese ser magno para el mundo? ¿Quién es un "Educador"?

Es aquella persona que ha estudiado para ser docente, licenciado en educación de cualquier grado, nivel o área de conocimiento, que sabe transmitir conocimientos a sus pupilos, se hace entender, y sus clases nunca son pasadas por alto por la comunidad educativa, pero va mucho más allá de lo que creen o piensan los demás.

Un "Educador" no se limita a transmitir conocimientos sobre tal o cual tema, es aquel que transmite "Su vida entera", es decir sus valores, buenos ejemplos, habilidades, competencias y actitudes positivas a sus alumnos.

Un "Educador" es aquel que ingresa a las aulas con una imagen positiva e impecable, que saluda amablemente a sus alumnos por más que el grupo sea conflictivo, que motiva y exhorta a sus alumnos a valorarse y respetarse como seres únicos e irrepetibles, que mantiene una imagen intachable dentro y fuera de la escuela, convirtiéndose de manera natural en un líder transformador de seres humanos que darán lo mejor en su largo caminar por el mundo, y que progresarán día a día, convirtiendo su experiencia humana en un hermoso proyecto de vida que dejará un legado al universo...eso y mucho más es ser un "Educador"...¿Qué gran reto para un licenciado en educación no?

A lo largo de mi vida, tuve profesoras/es con diferentes estilos y formas de tratar a sus alumnos, pero en realidad a pocos le otorgaría esa distinción de llamarles "Educadores", como no recordar al hermano Ludolfo Ojeda y Ojeda, al gran educador Hugo Llaja Espinoza, al hermano Julio Corazao, al gran educador Justo Díaz Oliveros, al gran educador Carlos Barriga, a Sor Raquel Pachas, entre otros, de los cuales aprendí lo mejor de ellos, sobre todo el amor por la profesión docente, que al hacer de ella un estilo de vida los llevaron sin querer a obtener el grado de educadores, otorgados no por una universidad, sino por la comunidad y la humanidad.

Llegar a ser un Educador/a debe ser el anhelo de toda persona que transita por las aulas en el día a día, y para ello debemos prepararnos en forma permanente, no solo actualizándonos en nuestras áreas y en las Tics, sino fortalecer nuestros valores, buenos hábitos y costumbres, enriqueciendo nuestra espiritualidad y cultura general, asistiendo a círculos culturales y compartir con personas valiosas y sencillas que nos pueden dejar buenas enseñanzas, ideas y ejemplos.

Ostentar el grado de "Educador" es el grado máximo que podemos alcanzar los que nos dedicamos a la enseñanza, y ese grado no se obtiene estudiando maestrías o doctorados, que debo precisar son importantes de lograr fruto de nuestra investigación profesional, pero llegar a ser educador/a será una meta que se alcanzará en el camino, cuando obtengas un largo "Kilometraje" en nuestra hermosa profesión y algún día, de manera natural y sin presiones la comunidad educativa te reconozca como tal dada tu alta preparación, valores y virtudes.

Aspiro a ser "Educador", y ponerlo al servicio de mis alumnos, esa es mi meta, está en los más profundo de mi ser, y es que elegí la profesión más hermosa del mundo "Maestro de escuela por vocación".

Dios los bendiga por siempre.

Marco Antonio Malca Delgado
Sábado 15 de diciembre del 2018
05:40 am     

  

  













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domingo, 9 de diciembre de 2018

MI REGALO DE NAVIDAD

Se acerca la navidad. Tengo al igual que muchos la sensación que cada año que pasa, los días, semanas y meses se pasan "volando", tal vez sea por lo agitados que vivimos los que residimos en grandes metrópolis como mi ciudad, Lima, capital del Perú.

Recuerdo mi niñez junto a mis hermanos, allá por la década de los setentas, cuando mis padres nos hacían escribir cartas a papa noel pidiéndole regalos, y en verdad creíamos que existía, eran los años maravillosos para un niño si tenía padres responsables y que buscaban darles lo mejor, sobre todo en navidad, que como ellos nos expresaban, era la fiesta de los niños en todo el mundo.

Son más de dos mil millones de personas que celebran la navidad a nivel mundial, es decir, casi el 39% de la población del mundo entero, todos ellos Cristianos, creyentes en Jesús como el hijo de Dios hecho hombre, y que esperan con anhelo la llegada de estas fiestas de paz y de amor, y que como por arte de magia, se sensibilizan en esta época del año, se acuerdan de los pobres, se endeudan regalando cosas caras, extrañan a sus familiares, satisfacen las "exigencias" de sus hijos en cuanto a regalos caros, y llega la nochebuena, y después de los regalos la vida sigue igual...

Estoy revisando un encarte publicitario a todo color de una conocida cadena de supermercados, cuyo lema comercial dice: "Esta navidad mamá sabe"...revisé las 32 hojas que mostraba variedad de productos para regalar, y en ninguna había una frase que exprese cual es la finalidad verdadera de la navidad, por ejemplo, aunque sería un "disparate" mi propuesta, cómo reaccionarían los padres y más aún los niños, si en algún encarte publicitario hubieran propuestas diferentes, como por ejemplo: "Niño tu que tienes de todo en tu hogar, regala a los más necesitados esta navidad"...ojo, dije que tal vez sea un disparate, o que dijera: "Niños,  miren este encarte con atención, pero recuerda que lo más importante es que tu familia permanezca unida", o que expresara "Niños, los regalos no son necesarios, sino la unión familiar", o este otro "El mejor regalo es que Dios te dio una familia, ora por ellos"...¿Que es lo más importante en la celebración de la navidad? ¿Comer rico? ¿Quemar fuegos artificiales, bengalas y ratas blancas? ¿Regalar cosas caras? 

El encarte que tengo en mis manos ofrece muñecas, casas rodantes, castillo de princesas, casa de sueños, autos Bmw, Porshe, Jaguar y Audi a control remoto,colección de juguetes Sylvanian families, Chamoy amiguis, Baby alive, Little mommy, muñecas de todo tipo: con pony, con coche de supermercado, con patines, con bañera, con set de playa, con peluquería, con wagon y perro, etc.
Barbies de todo tipo, Lol surprise, Furreal, Rainbocorns, Hatchimals, los juguetes de Disney, drones, bicicletas, etc.    

Todos los artículos mencionados líneas arriba servirán para que los padres "hagan felices a sus hijos en la navidad", ya que si tan sólo ofreces a tus hijos mucho amor y cuidados no basta.

Asimismo, no veo en un país con un alto porcentaje de católicos como Perú, que los sacerdotes, hermanos o misioneros salgan a predicar la llegada del niño Jesús en la mente y en los corazones de sus creyentes, o tal vez es el estilo de los testigos de Jehová.

Y tu querido amigo ¿Que responderás cuando tus hijos te pregunten qué les regalarás en navidad?   

Se me viene a la mente ese lema que algunos medios de comunicación hacían público cuando era niño: "No hay navidad sin Jesús"...pues ahora a Jesús lo destronó Papa noel.

Celebremos la navidad recordando el mensaje de paz y de amor que nos dejó el niño nacido en un portal de Belen, el que nos dejó parábolas, acciones y enseñanzas de vida, el que guardaba sabio silencio cuando lo cuestionaban, el que lloró, sonrió y sanó a los enfermos de cuerpo y alma...el hombre iluminado de Nazareth.

¿Regalos? ¡Claro que sí! Pero que no sea el centro de atracción, sino la unión familiar, la reconciliación y propósito de enmienda, la alegría a pesar del dolor.

Navidad es Amor, creas o no creas en Jesús, esa es la razón de hacer un alto para orar y abrazar a tus seres queridos, de solidarizarte con los que más sufren, de pensar en todo momento que esta parte del camino de tu vida, de tu experiencia humana, te motivó a ser una mejor persona cada día.

Mi regalo de navidad será ver a mi familia unida, verlos vivir en paz.

Dios los bendice por siempre.

Marco Antonio Malca Delgado
03:52 am
Domingo 09 de diciembre del 2018



    

miércoles, 21 de noviembre de 2018

¿POR QUÉ REGRESARON A LA ESCUELA?

En varios países del mundo, incluyendo el Perú, los jóvenes que terminaron la etapa escolar, es decir su formación inicial, primaria y secundaria, guardan hermosos recuerdos de las aulas por donde pasaron los primeros años de su existencia, desde la infancia, niñez, pubertad y adolescencia , donde sus únicos deberes eran estudiar y ayudar en los quehaceres del hogar, ya que lo que restaba del tiempo era para otras actividades como jugar, ver televisión, manejar bicicleta,etc. Así era la vida cotidiana de un niño o joven en edad escolar provenientes de hogares constituidos y progresistas.

Hace poco, fui invitado a la celebración de las bodas de plata, es decir 25 años de egresados de una de las primeras promociones que tuve el honor de enseñar, y es realmente emocionante y gratificante para un educador, reencontrarse con sus alumnos después de muchos años y verlos convertidos en hombres de bien, en su mayoría padres de familia que luchan día a día por ser mejores personas, y llevar el pan de cada día a la mesa de sus hogares de manera digna y responsable.  

Algunos de ellos a pesar de los años no cambiaron mucho en sus facciones y logré recordarlos de inmediato, inclusive llamarlos por sus nombres y apellidos completos, y a otros era más complicado, los miraba y les decía: tu eres... y en varios casos tan sólo bastaba para que me digan un nombre para recordar sus datos por completo, que alegría sentí al verlos después de 25 años, aunque en realidad  los conocí hace 31 años, cuando eran niños, ahora todos en su mayoría pasan los 40 años de edad.

Uno de los momentos más emocionantes y trascendentes del reencuentro fue la tan añorada "clase del recuerdo", donde ellos se sentaron nuevamente en las "carpetas" de su aula y sus maestros de hace muchos años los hicieron sentir "nuevamente alumnos".

Qué admiración sentí por el maestro Hugo LLaja al llevar a cabo la clase del recuerdo de literatura y "culminar" de relatar a sus ex alumnos la novela "El Conde de Montecristo" de Alejandro Dumas, y hacerlo en una forma docta y lúcida, tal como hace más de 25 años, cuando esos "Cuarentones" de hoy eran adolescentes alegres y soñadores, palomillas y retadores, solidarios y traviesos, ahora convertidos en señores de bien, en padres de familia que desean ser felices haciendo felices a sus seres queridos.

Al tener la oportunidad de brindar con mucho afecto mi "clase del recuerdo", la dividí en dos partes, la primera fue una historia con un mensaje de vida y la segunda fue un hecho real que viví años atrás con un integrante de la promoción, a quién encontré en un centro comercial y bajó de su vehículo para expresarme que no supo escuchar los consejos que le dí cuando era estudiante, y que ahora es tan sólo un taxista, a lo que respondí que siga adelante, que su trabajo es digno, que no se sienta mal, pero insistía en auto culparse de no haber podido trascender más en su vida...ese encuentro me hizo reflexionar, y siempre me decía mi mi mismo: "Algún día compartiré esta experiencia con mis ex alumnos" y ese día llegó hace poco, donde les narré lo expresado líneas arriba, sin mencionar nombres y apellidos del protagonista por respeto a su persona, y tan sólo buscaba dejarles una pregunta, que era la siguiente: ¿Por qué regresaron a la escuela? ... y hubo un silencio absoluto, reflexivo, nostálgico, grato y fraterno; definitivamente retornaron a la escuela después de 25 años porque a pesar de los años se han dado cuenta que la formación recibida los primeros años de su existencia marcó un estilo de vida en ellos, y que la escuela, a través de sus dignos maestros marcaron sus mentes y corazones con cultura y buenos sentimientos, y tuvieron la gran oportunidad de fallar y enmendar sus errores, y caminar seguros por el mundo, con aciertos y dificultades, pero con fe, deseos de superación y fuerza de voluntad.      

Un ser humano regresa a su escuela, cuando la misma "marcó su vida para siempre", eso sucede en  muchas escuelas del mundo, donde al retornar, los ex alumnos sonríen, guardan silencio, se abrazan entre ellos, abrazan a sus maestros, oran juntos en la eucaristía, bailan en la cena de gala y prometen ser amigos por siempre...amigos hasta la eternidad.

Estas líneas es tan sólo la narración de una parte de lo que viví y sentí al reencontrarme con mis alumnos de la promoción 1993 "Jesús Alvarez Valenzuela" del colegio "San Antonio" - Marianistas del Callao, mi primera casa de trabajo como maestro, donde gocé y aprendí de todos sus integrantes, y con felicidad y esperanza puedo afirmar que mi patria y comunidad seguirá creciendo y progresando con la fe, empeño, energía, deseos de superación, calidad humana, ética y profesionalismo que mis alumnos de ayer y amigos de hoy brindarán a la tierra que los vio nacer.

Que hermoso es ser maestro, lo descrito líneas arriba es un regalo maravilloso.

Dios los bendiga por siempre.

Marco Antonio Malca Delgado.
Jueves, 22 de noviembre del 2018
00:15 am     




 

viernes, 16 de noviembre de 2018

NOCHE 39


Son la 1 y 55 de la madrugada, mamá duerme en su cama clínica, ya no descansa junto a papá desde enero del presente año, el accidente cerebro vascular que sufrió en enero, marcó la vida de mi familia para siempre, pero siendo positivo,  está en su casa, junto a su familia, retornó a su hogar en marzo, después de haber estado casi 60 días internada, soportando la tristeza del hospital y de su familia, demostrando como siempre su espíritu de lucha, su amor por la vida, su fuerza de voluntad, sus deseos de no marchar aún…

Esta noche 39, suma la cantidad de amanecidas que voy cuidando a mi madre junto a mis hermanos, en lo que yo llamo “periodo de gracia”, días de amor, de reflexionar, de decir: ¿Por qué a ella si siempre hizo el bien? Pero retorno a la realidad, y no es que el mundo, dios, mis abuelos, los médicos, el sistema, etc. hayan actuado con maldad hacia ella…no lo creo así, creo que fruto de su enfermedad que supo llevar y soportar por más de 32 años, empezó a complicarse, la hipertensión y diabetes perjudicaron su salud a medida que iba avanzando en edad, la tristeza se refleja en su mirada,  ya no escucho su voz, ya no la veo sonreír, ya terminaron los días de caminar intenso y enérgico  que lucía cuando salía, ya no habla pero mira, escucha y por momentos llora, como sabiendo lo que está sucediendo en su vida, pero sigue en la lucha, sigue en este mundo material…¿Qué quiere demostrar? ¿Qué mensaje está dejando a su esposo, hijos y familia desde la cama clínica que ocupa este año?

Retrocedo en el tiempo, y ordeno a mi cerebro recordar los momentos vividos…tantos, tantos recuerdos… tantas enseñanzas…aciertos, errores, alegrías, tristezas, desaliento, gozo, celebración, viajes, navidades y años nuevos, penas, satisfacciones, sensibilidad y solidaridad, música y alegría, lucha y propósito, debilidad y ternura, levantarse y pararse, en esta noche 39, con más de 460 horas de “guardia”, nuevamente tengo la oportunidad de contemplar a mi madre, de retornar a la casa donde viví desde los 12 años, para cuidar a la que me cuidó, para alimentar a la que me alimentó, para consolar a la que me consoló, para orar a dios y pedirle por el ser que me enseñó a rezar, para curar a la que me curó, por limpiar a la que me limpió, para hablar a la que me aconsejó…por esperar con ilusión abrazar en esta navidad a  la que me dio la vida, esa mujer trabajadora y noble que anhela que sus familiares comprendamos la enseñanza que está dejando al luchar y no desmayar… a hacer del dolor una maravillosa experiencia de amor.  
    
Esta noche 39 no es una noche cualquiera.

Esta noche 39 es una noche con mamá.


Dios los bendiga por siempre

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Marco Antonio Malca Delgado

Sábado 17 de noviembre del 2018
02:37 am
         

miércoles, 7 de noviembre de 2018

LA AGENDA QUE PERDÍ

Era el mes de octubre del año 2012, me desempeñaba como director de una reconocida escuela y dentro de mis actividades, decidí darme un espacio y acompañar a los alumnos de segundo de secundaria a una visita de estudios, a un lugar conocido como las "Lomas de lúcumo".

A todo lugar donde acudo siempre llevo mi agenda de trabajo, ya que me permite tomar nota de acciones y detalles necesarios para llevar a cabo una mejor gestión en la escuela bajo mi responsabilidad, y esta actividad no fue la excepción, llevé mi agenda, es de mi "vademécum" , donde está el día a día de mi trabajo.

Ya en plena ruta, y mientras transitaba por el pasadizo del bus para verificar que los estudiantes se encuentren bien, decidí dejar mi agenda en la parte superior, que era como un cesto para poner maletas y otros, a fin de estar con las manos vacías, todo transcurría normal, hasta que de un momento a otro, mi agenda salió "volando" por la ventana de la unidad móvil, en la misma, estaba mis anotaciones y actividades pendientes, algunos documentos de trabajo, números telefónicos de contactos... en ese momento entré en ansiedad, pretendí ordenar al chofer que pare el omnibus para ir a recoger mi "arma de trabajo", pero era muy arriesgado, dado que estábamos en plena carretera...mi agenda se perdió, se la llevó el viento...

Pasaron los minutos e interiormente no paraba de lamentarme: ¿Cómo se me ocurrió poner la agenda allí arriba? ¿Y ahora como recupero mi información? ¿Qué hago?
Recuerdo que Fernanda, una joven alumna se dio cuenta de mi inquietud por la agenda y me dijo: "Director, tranquilo, ya pasó, la agenda no importa, sino lo que está en su mente y corazón, lo  que tenga que recuperar lo hará, no se preocupe..."
Agradecí sus palabras y noble gesto solidario, pero la preocupación y lamento duraron varios días en mí, hasta que todo pasó y empecé nuevamente, me agencié de otra agenda y retomé mis apuntes cotidianos, los detalles del día a día, tal como había aprendido de mi padre, a quién desde niño lo relaciono con su inseparable agenda, aquella que es la que le ayuda a llevar su día en orden, la que le indica cual es el programa de mañana, pasado mañana, la próxima semana,etc.

Ahora que han transcurrido 6 años del hecho que les narro líneas arriba puedo sacar algunas conclusiones:

1.- Tener una agenda es importante, si se pierde la vida continúa.
2.- En vez de "anotar todo", también lo puedo "grabar" en mi mente y tomar acciones en el día.
3.- No debo ir con demasiado "equipaje" a una visita de estudios, menos si voy acompañado de jóvenes, ya que las hojas escritas son nada en relación a disfrutar de su compañía.
4.- Lo material no debe marcar tu existencia, sino lo espiritual.
5.- La mejor agenda es vivir y actuar con intensidad el hoy, lo que programes para mañana no sabes si se llevará a cabo, no sabes si tú lo harás.

Son cinco puntos que al inicio no los entendía, pero que el tiempo te va "tranquilizando" y haciendo entrar en razón, controlando tu ansiedad, si bien es cierto mucha gente usa agenda, tanto en físico o tecnológico, no debemos depender de estas con "filial devoción", es material, se acaba, y lo que anotaste pasa, lo que queda es lo vivido, tu mejor agenda es lo que llevas en tu mente y corazón.

Ya llega fin de año, y la agenda de este año, mi cuaderno color marrón; va cumpliendo su misión, tiene anotaciones de los meses anteriores, de los que ya viví, de los que tan solo quedan recuerdos, y observo que no hay anotaciones de lo que viene, pero es mejor, ya que lo que deba hacer hoy, más que anotarlo debo cumplirlo, y si es para hacer el bien mejor.

La agenda de la vida nos aguarda, nos espera con ganas de que actuemos más y escribamos menos.

En vez de escribir mi agenda, escribiré un libro, un libro que trate sobre lo trascendente que hice y logré en mi vida, un libro que se llame: "Mi mejor agenda es vivir cargado de amor."

Dios los bendiga por siempre.

Marco Antonio Malca Delgado
Miércoles 07 de noviembre del 2018
05:17 am        

   

       

lunes, 5 de noviembre de 2018

UNA ESCUELA PEQUEÑA

Conocer escuelas es una experiencia por demás interesante para toda persona vinculada al mundo de la educación, y debe tener mayor interés de parte de los profesionales de la especialidad, quienes en el día a día, en base a sus conocimientos profesionales y sentido de la creatividad e innovación llevan a cabos trascendentes proyectos para tener escuelas donde los alumnos vivan "enamorados" de la cultura, el arte y los deportes.

Llamo "escuela pequeña", al centro educativo cuya población escolar no es amplia, es decir, llegan como máximo a tener 300 alumnos, y sus instalaciones y área también es de menor amplitud, inclusive hay casas que las adaptan para escuelas, pero ese es otro tema.

Una escuela pequeña, si desea "sobrevivir" en el tiempo, debe esmerarse por dar un excelente servicio educativo, dada su poca cantidad de alumnado, debe brindar una atención personalizada a sus alumnos, mantener contacto permanente con los padres de familia, establecer convenios con entidades de servicio a la comunidad y educativas privadas, mantener una economía saneada, fruto del pago al día de las pensiones de enseñanza de´parte de los padres, quienes en todo momento deben actuar con responsabilidad.

En el Perú, un gran número de estas "escuelas pequeñas" tienen fama de ser "refugios", es decir, centros educativos donde aceptan que tanto los padres de familia como sus hijos hagan literalmente "lo que se les viene en gana": acuden tarde a estudiar y no les brindan medidas correctivas, no cumplen con sus tareas, faltan el respeto al personal docente, inclusive, pasan de año sin haber cumplido los indicadores mínimos de aprendizaje...es en realidad preocupante.

Hace 8 años me desempeñé como Director de una "escuela pequeña", y presentaba alguna de las características que mencioné lineas arriba, y a pesar de la lucha que establecí día tras día con los alumnos y padres de familia, también trabajaba con un personal mal pagado y preparado profesionalmente, con una baja autoestima y nivel intelectual, sumado a un ente promotor que les tenía poca estima y consideración, llegando a pagarles fuera de fecha inclusive.

"Pueblo chico, infierno grande", reza un dicho popular.

Actualmente me encuentro brindando asesoría a una "escuela pequeña", ubicada en una zona de clase media, donde los promotores, su director y plana docente tienen la gran oportunidad de convertirlo en un "gran colegio", donde brinden a la comunidad un esmerado servicio educativo, pero sucede todo lo contrario: Directora poco visible y sin liderazgo, maestros que no cuentan con una metodología de enseñanza que inspire superación y amor hacia los estudios de parte de sus alumnos, e incluso padres de familia que más apoyan eventos sociales como el viaje de promoción, que los proyectos educativos del colegio...¿Cómo cambiar esa escuela? ¿Cuánto tiempo de vida le queda a un colegio de esta característica teniendo en consideración la ruta de excelencia educativa que han emprendido otras instituciones educativas?

Tal vez sea demasiado duro lo que voy a expresar, pero la gran ventaja de esta escuela es que las autoridades de la unidad de servicios educativos del ministerio de educación no acuden a supervisar la calidad del servicio educativo, y aunque parezca mentira, también existen padres de familia mediocres que aceptan todo lo que el colegio brinda, inclusive sabiendo que el nivel académico es incompetente, con tal de enviar a sus hijos "como sea", "a la hora y fecha que sea", "con tal que pasen de año", y esa historia de ignorancia y dejadez será heredada por sus hijos, lo más preciado que tienen en la vida.   

En el Perú, aún tenemos muchas escuelas pequeñas, que si son bien gestionadas pueden especializarse en brindar una instrucción personalizada, de buen nivel académico, formación en valores y proyectos educativos, solo está en que tomen la decisión de hacer su trabajo, cumplir su misión, es su deber, no es nada extraordinario.

Una escuela, sea grande, mediana o pequeña, debe brindar siempre un esmerado servicio educativo, debe tener un alto nivel cultural como valor agregado, debe saber distinguirse en la comunidad. 

Antes de matricular a tu hijo en una escuela, conoce la misma, no juegues con su futuro. 

Dios los bendiga por siempre.

Marco Antonio Malca Delgado
Lunes 05 de noviembre del 2018
05:16 am