El domingo 23 de noviembre reciente, partió a la vida eterna un gran educador y excelente amigo: Renzo Martín Santillana Valencia, a quien conocí en el colegio La Salle de Lima.
Fue religioso de la Congregación de los Hermanos de las Escuelas
Cristianas - La Salle, donde tuve la gran oportunidad de compartir y aprender
lo mejor de su persona.
Gran amigo, carismático, noble, alegre, persona de acción, pero
sobre todo de inmensa fe en Dios.
Recuerdo cuando participé de la Misión del Colca y compartimos
gratos momentos sirviendo al prójimo; su misión era asumida con gran liderazgo,
profesionalismo, sensibilidad social, entrega y perseverancia.
Como maestro era talentoso y sabía tocar las mentes y corazones de
sus alumnos y comunidad educativa.
Cuando lo conocí era el Hermano Renzo, quien contagiaba su alegría,
vocación de educador y fe en Dios a través del amor al prójimo.
Guardo gratitud por todo lo aprendido con mi amigo Renzo Martín, en
especial cuando compartimos la misión pastoral educativa y de proyección
social.
Años después tomó la decisión de retirarse de la congregación y
continuó su misión educativa y en la fe en el colegio católico Sagrados
Corazones Sophianum, digna escuela donde continuó con alta vocación docente y
fecundidad su labor educativa, dejando una huella imborrable en su misión de
educador y formador humanístico-espiritual y en la fe.
Es inevitable sentirme triste, pero me consuela saber que deja un
hermoso jardín lleno de nuevas generaciones que seguirán obrando con paz, amor
y solidaridad con los que aún no tienen voz.
Cuando un gran maestro culmina su misión en la vida, deja una
hermosa enseñanza de amor y humildad que es imposible borrar de la mente y el
corazón.
Gracias, querido amigo Renzo, por los momentos compartidos en
comunidad. Todo lo que dijeron de ti en la misa de cuerpo presente, ese cuerpo
digno que Dios te asignó, fue totalmente cierto y justo. Has dejado un bello
legado que los que te conocimos nunca olvidaremos.
Ofrezco mis sentidas condolencias a su familia, amigos e
instituciones donde ofreció no solo sus conocimientos, sino su alta calidad
humana y espiritualidad.
Ve con Dios, hermano Renzo; tan solo es el viaje que en el momento
oportuno todos emprenderemos.
Un inmenso abrazo hasta la eternidad.
Marco Antonio Malca Delgado
Redactado el domingo 23 de noviembre del 2025 a las 13:00 p. m.