miércoles, 28 de octubre de 2020

¿QUÉ COSAS TE DAN ALEGRÍA?

En un mundo sumido en el dolor dada la pandemia, es bueno intentar sonreír.

Sé que no es fácil. En lo personal, tengo dos familiares y varias amistades que este año han partido a la eternidad, es inevitable no sentirme triste, pero debo ser resiliente y seguir caminando por la vida con mente reflexiva y alma buena, y alegrarme de celebrar la vida y la oportunidad que la misma me da, de experimentar sentimientos, sabores, colores, paisajes y manjares que el paso por la vida nos brinda.

Estaba recordando una  telenovela que mi madre veía hace casi 50 años, cuya letra es hermosa:

"Las cosas simples de la vida, nos dan siempre alegría y son la felicidad, el dulce canto de un zorzal, la sombra vieja de un parral, en el placer de conversar, en el abrazo que se da a un amigo que se va, en el luchar y trabajar, en ese niño que vendrá, en ese beso que se da, en el amor y la amistad, en el placer de caminar, en el poder imaginar tenerlo todo sin tener...las cosas simples de la vida nos dan siempre alegría...".

Para tener alegría en nuestro paso por la vida no es necesario ser millonario, hay personas tan pobres que lo único que tienen es dinero, pero experimentar este sentimiento tan simple, como expresa la canción, es un camino hermoso, que debemos recorrer haciendo el bien en nuestra comunidad, empezando por nuestra familia y extenderla a nuestros amigos y comunidad.

Definitivamente el mundo de hace 50 años era más tranquilo, no se vivía de manera tan agitada, y las familias "eran familias", es por eso que disfrutaban de las cosas simples, como jugar a las escondidas o a la "chapada" cuando era niño, o a las canicas o volar cometa en un parque, no necesitaba juegos electrónicos, ni estar encerrados todo el día en una habitación jugando a la guerra, los niños de mi época jugábamos en grupo, llegábamos completamente sudados a casa y mamá nos metía a la ducha, luego a cenar, ver televisión y dormir, eran las cosas simples que hacíamos...

¿Qué cosas nos pueden dar alegría en la actualidad?

En primer lugar para experimentar alegría debemos ofrecerla de corazón a los demás, desde el interior de nosotros, es un sentimiento que sale del alma, que nos invita a actuar positivamente y transmitirla a otras personas.

Recordaré que cosas me han dado y dan alegría, las comparto contigo:

- Leer un chiste y contarlo, y ver como los demás lo disfrutan.

- Ayudar a un anciano a cruzar la calle.

- Recitar un poema por el día de la madre.

- Pasear a mi mascota y reírme de sus ocurrencias.

- Cantar una hermosa canción de amor a la mujer de mis sueños.

- Dibujar, así no sea un experto y gozar al colorear el mismo.

- Felicitar a mis familiares y amigos por sus logros, desearles lo mejor.

- Jugar "tocatimbres" y correr lo más rápido posible. (Aunque no era un juego el molestar a los vecinos).

- Desayunar, almorzar o cenar en familia, para conversar, sin tecnología alguna que distraiga ese sagrado momento.

- Jugar pelota en el patio de la casa, y poner a mi hermana de "arquera"...que recuerdos...

- Cantar villancicos navideños con mucha emoción.

- Saludar al "casero" del mercado, antes de pedirle algo.

- Prestar mis cuadernos para que mi amigo que estaba enfermo se ponga al día.

- Regalar dulces y chocolates a mi abuelita.

¿Acaso no son simples estas acciones? ¡Definitivamente me dieron alegría!

No necesitamos "tener mucho" para vivir alegres en nuestro paso por la vida, es tan sólo tener un corazón bueno y actuar en pro de nuestros semejantes, buscando siempre hacer el bien.

Sé que no todo en la vida es color de rosa, pero el valor de la alegría es un eje fundamental para darle sentido a nuestra existencia.

Actuemos siempre movidos por una sencillez y calidad humana que ofrezca gran motivación y deseos de ser mejores en nuestros familiares y semejantes, y haremos extensivo este hermoso valor, que de un tiempo a esta parte se va apagando: "La Alegría".

Ser alegres no significa ser "Chistosos", significa actuar con mente y alma positiva, significa sonreír aunque tu alma llore, significa levantar a la humanidad  y no permitir que la comunidad se suma en la tristeza y depresión.

¡Vamos! ¡No hay tiempo que perder! 

¡Compartamos la alegría de vivir!

Marco Antonio Malca Delgado

Miércoles 28 de octubre del 2020

23:37 pm




 

 


 





 

     

 





    

    

  

 

domingo, 25 de octubre de 2020

LOS CICLISTAS

La pandemia ocasionada por el Covid - 19 ha traído mucha tristeza y dolor en el mundo entero, pero también nuevas oportunidades de optar por una vida sana y equilibrada emocionalmente, donde la famosa expresión "Mente Sana en Cuerpo Sano", cobra especial vigencia.

Soy trotador, y me encanta correr cerca al mar, se respira otro aire, y sientes una sensación de tranquilidad y libertad indescriptibles, y en mi actividad deportiva siempre observo el pasar de personas montando sus bicicletas, esta actividad se ha incrementado por personas que practican tan hermoso deporte y también por los que ahora lo usan como medio de transporte a fin de evitar contagiarse subiendo a vehículos de transporte público masivo.

Mientras trotaba, divisaba el pasar de ciclistas de ambos sexos, así como de todas las edades, por el circuito de playas de mi Lima querida, más conocida como la "Costa Verde", ya que los domingos no circulan vehículos por las restricciones que el gobierno se ha visto obligado a ordenar dado el aumento de contagios, es así como ahora mucha gente circula en bicicletas, que no contaminan, es un medio de transporte que sirve para hacer ejercicio físico, fundamental para una buena salud física y mental.

Es interesante observar el pasar de cada ciclista, cada cual con sus "bicis" de diferentes modelos y usos: Desde personas que las tienen muy sofisticadas como las de carrera, o las que tienen de uso casero, con funciones básicas, hasta personas, por lo general mayores, que pasan con sus bicis antiguas, notorias por el modelo, pero eso no importa, lo importante es sentirse libres manejando por la autopista, sin temor a que venga algún auto y los atropellen.

Es un deporte sano y viable para toda la comunidad, pero se debe tomar todas las medidas de seguridad posibles, como usar casco, rodilleras y otros accesorios que ayuden a proteger al ciclista, así como revisar su vehículo antes de emprender viaje: llantas infladas, frenos en buen estado, timón bien centrado, pedales ajustados, cadena aceitada, asiento fijado adecuadamente, etc. 

Cuando los ciclistas pasan en grupo, llevando un ritmo homogéneo, parecen gaviotas en vuelo rasante por el mar, más aún cuando pasan con atuendos similares, sus trajes especiales, cascos y lentes, que los hace parecer a tan hermosas aves que regala la naturaleza a la humanidad.

Si sales a manejar bicicleta, sé prudente, no corras demasiado, también he visto accidentes muy serios, ya que si chocas, por más que tengas casco protector y otros accesorios, podría traer serias consecuencias en tu integridad.

Es un hermoso deporte, es realmente espectacular ver cuando pasan ciclistas profesionales a gran velocidad, ejerciendo un dominio pleno de sus vehículos y gran destreza y experiencia al manejar, así como es enternecedor ver como padres de familia enseñan a sus hijos pequeños a manejar bicicleta, dándoles confianza, levantándolos en cada caída, motivándolos a no desanimarse y seguir dominando sus emociones.

Lo que sí me preocupa es ver que algunos ciclistas (no son todos), paran por la ruta y contaminan sus cuerpos fumando cigarrillos, perjudicando a los demás deportistas, perdiendo todo sentido a la actividad física que están realizando, y que el tiempo les "pasará la factura", al adquirir enfermedades pulmonares.

Que hermoso es practicar deportes, en este caso "Ciclismo", es algo de lo bueno que nos viene dejando este periodo de "reinvención", que anhelo no se pierda.

¡Vamos! ¡Levántate temprano! ¡No hay tiempo que perder!

¡Saca tu bici y sé libre como el mar!

Dios los bendice

Marco Antonio Malca Delgado

Lunes 26 de octubre del 2020

00:06 

       

  

      

     

  

jueves, 15 de octubre de 2020

CARLITOS, EL NIÑO DE CORAZÓN MORADO

Carlitos es un niño como todos, travieso, sano y alegre. Vive con sus padres, su pequeño hermanito Lalito, de un año y Fido, su perrito, con el cual juega día a día.

José y María, sus amados padres, forman un maravilloso hogar, donde viven unidos, trabajando mucho, para que no les falte nada en su acogedor y modesto hogar.

Todos los días rezaban unidos, y también le estaban enseñando a Carlitos el amor a Dios y al prójimo, y le cantaban lindas canciones de alabanzas a Dios.

Un día de Octubre, muy temprano, su pequeño hermanito se levantó con fiebre, preocupando a José y María, quienes lo llevaron al hospital de emergencia…

La fiebre continuaba, y Lalito, su hermanito de un año, se sentía débil, y cada vez se iba poniendo peor… hasta que a Carlitos se le ocurrió rezar en su casa, expresando lo siguiente: “Dios mío, te pido que sanes a mi hermanito, no permitas que se ponga peor por favor”...y pidió a Dios con mucho amor por su hermanito Lalito, hasta que de tanto rezar se quedó dormido profundamente, y tuvo un sueño muy bonito: “Soñó que se le presentó el hijo de Dios, que se llama Jesús de Nazareth, vestido con túnica morada, y en su hermoso sueño le dijo: No te preocupes Carlitos, yo sanaré a tu hermano Lalito, dile a tus padres que tengan fe, y yo sanaré a tu hermanito”…

Cuando despertó contó su sueño a sus padres, quienes sólo lo escucharon y se fueron al hospital, pero: ¡Sorpresa! ¡Cuando llegaron al hospital su hermanito Lalito estaba sano! ¡Los doctores se quedaron asombrados de la rápida recuperación del pequeño! Y les dijeron a José y María: ¡Seguro que han rezado al Señor de Los Milagros!...

Ellos se acordaron del sueño de Carlitos, y que en el mismo, había visto a Jesús de Nazareth con túnica morada, y  se abrazaron, y lloraron de felicidad al ver que Jesús hizo el milagro de la rápida recuperación de Lalito, y fueron a la iglesia de “Las Nazarenas” de su hermosa ciudad de Lima, a dar gracias al Señor de Los Milagros por haber sanado a su amado hijito.

José y María, junto a Carlitos y Lalito son buenos hijos de Dios, quienes viven bendecidos por  por ser una linda familia, como la tuya y la mía, donde cada mes de octubre hacen un altar de color morado en su casita y le agradecen al Señor de Los Milagros por el trabajo y la vida, por su salud y unión familiar.

Y colorín colorado, este cuento de Octubre se ha terminado.

Marco Antonio Malca Delgado

16 de Octubre del 2020/ 01:14 am

       

     

miércoles, 14 de octubre de 2020

EL NIÑO ENAMORADO

 ¿Quién comprende a un niño enamorado? ¿Has tenido o tienes un hijo que en su inocencia se ha enamorado de una niña "bonita"?

El enamoramiento, no está reservado para los adultos, el ser humano siente atracción hacia su prójimo desde temprana edad, y en muchos casos lo da a notar en sus actitudes hacía la persona que hace latir más rápido su corazón.

La forma de enamorarse de un niño no es maliciosa, ni está orientada hacia pensamientos lujuriosos, es un enamoramiento sublime, ilusionado, soñador, donde la fuente de ese sentimiento es la "princesa del cuento de hadas", la mujer perfecta, el ángel bello que le hace soñar que vivirá con ella en un palacio y serán felices por siempre, trata de acercarse a ella con mucha educación, finesa y buenos modales, aunque en estas épocas de primeros años del siglo XXI esta forma de enamoramiento se va perdiendo, pero no puedo asegurar que sea en su totalidad.

Conocí a un niño que se enamoró de una niña muy bonita, fue en su periodo de vacaciones, y se iban juntos a la playa, conversaban, jugaban, sonreían, acompañado por un hermoso verano, por un bonito grupo de amigos, tal vez el confundió el sentimiento amical con el enamorarse, ya que era un niño de 8 años, y para su "mala suerte", algunos familiares se habían dado cuenta que su corazón de niño bueno estaba alborotado por ese bello sentimiento de amor que puede sentir un  mocoso, y que en vez de respetar su sentimiento hicieron burla del mismo.

María: ¿Te has dado cuenta que Mario está enamorado?, expresaban riéndose los familiares más grandes, incluyendo tíos, y la madre miraba a su hijo y le decía: ¡Que enamorado ni qué enamorado! ¡Anda aprende a lavar tus calzoncillos! y el niño Mario, agachaba la cabeza, buscaba algún lugar para estar solo y que nadie lo molestara, se sentía incomprendido, parecía que el no tenía derecho a enamorarse por ser niño, parecía que había cometido un grave error al exteriorizar lo que sentía por la chiquilla bonita de linda sonrisa.

En otra ocasión la tía mayor le dijo a Alberto, padre de Mario: "He visto a Mario en el mercado, cargando la bolsa del mercado de Patty, la chiquilla que vive en esta cuadra".

Aunque Alberto había notado que su hijo de 8 años estaba con el corazón alborotado, fue más cauto y optó por no expresarle nada, solo observaba que se encuentre bien, prefirió no dialogar con el, tal vez porque se dio cuenta  que los niños también se pueden enamorar.

Pasaron los días, los meses y los años, y parece increíble que Mario, el niño que conocí hace más de cinco décadas, ahora es un hombre adulto que lucha cada día por ser un hombre de bien, por servir al prójimo y dar lo mejor en su misión como ser humano.

¡Mario!... ¡A los años viejo amigo! ¿Cómo estás?

Muy bien, gracias ¿Y tú? … bien Mario, al igual que tú. Recuerdo cuando te enamoraste de niño, tenías 8 años y varios de la mancha de amigos y familiares te molestaban... ¿Qué épocas no?

Mario se quedó pensativo, y en su mirada parecía que se internaba en el pasado...su rostro cambió...parecía nuevamente el de la mirada de niño enamorado... se quedó así por varios segundos, hasta que retornó a la "realidad" y me dijo lo siguiente:

"Soy profesor, y estaba recordando a mis alumnos niños, ya que vi mi imagen en varios de ellos,  ya que se enamoraron de las niñas de su salón, se notaba en su mirada, y hasta tuvieron tal nivel de confianza conmigo que me pedían consejos, y me confesaban que estaban enamorados".

¿Y que les expresaste o aconsejaste?

Tan sólo te contaré lo que aconsejé a uno de ellos:

"Recuerdo que Bruno, un niño de 8 años se acercó y conversó conmigo, y me contó que estaba enamorado de Raquel, una niña muy bonita de su mismo salón... cuando terminó de contarme se puso rojo como un tomate, recuerdo que lo abracé y le dije que lo que sentía por su compañera era un sentimiento puro, que no tenía nada de malo, pero que se acerque a ella como un amigo, ya que tal vez podía incomodarla si trataba de estar con ella todo el tiempo".

"Cuando veía a Bruno, recordaba mi niñez, y me veía en el cuando me enamoré de Patty, la niña del puerto encantado. Un día, llegó al colegio la abuelita de Bruno, ya que nunca conocí a sus padres, y me dijo: Profesor Mario, muchas gracias por aconsejar a mi Brunito, el está enamoradísimo de una niña de su salón, gracias por comprenderlo y no avergonzarlo, ya me dijo todo lo que usted le expresó".

"No se preocupe señora, es mi deber hacerlo, además yo también me enamoré de una niña bonita casi a la misma edad de Bruno, y lo comprendo por completo".

Ya pasaron los años... Mario y Bruno se enamoraron en distintas años, casi a la misma edad, se enamoraron de niñas bonitas de sus generaciones, con la diferencia que a Mario lo avergonzaron y a Bruno no, más bien fue comprendido en su integridad y respetado en sus sentimientos.

¿Saben amigos? Cuando un niño se enamora, se enamora de verdad...se convierte en guerrero de armadura color rojo pasión, pero una pasión de ángel celestial, ya que es un amor de esos que sólo se ven en los sueños de playas turquesas, en los cuadros de paisajes bellos, en un poema de amor de Bécquer, o en una hermosa rosa roja del jardín de mi mamá.

Así se enamoran los niños... y seguro que también las niñas...

Es un sentimiento hermoso, sano y puro, diferente al de los adultos... 

Así me enamoré yo...

Mario fui yo...

Dios los bendice

Marco Antonio Malca Delgado

Jueves 15 de octubre del 2020

00:50 am