sábado, 22 de febrero de 2025

" LAS COLAS " EN EL PERÚ

El Perú, esa hermosa tierra de todas las sangres, donde tengo el orgullo de haber nacido, es una comunidad multicultural y diversa, con costumbres y tradiciones que a la fecha se conservan.

Una de esas costumbres que nos han impuesto varios gobiernos a través de la historia contemporánea por sus gobernantes de turno, son la archiconocidas "colas".

Se hace cola en la panadería, en el paradero del bus, para ingresar al cine, para "encontrar" ticket de atención en los hospitales, para esperar el camión cisterna del agua y llenar algunos baldes en los hogares humildes, cola para que nos atiendan en el banco, cola para que antes de ingresar al estadio nos revisen por si llevamos algún artefacto peligroso o arma, etc.

La tecnología nos está llevando a evitar este tipo de prácticas primitivas, pero lamentablemente aún continuamos con las mismas, más aún si estamos siendo gobernados por "profesionales" ineptos y retrógradas.

Por ejemplo, en el transcurso de la presente semana me acerqué a la oficina nacional del "Registro Nacional  de Identificación y Estado Civil", (RENIEC), para obtener un nuevo documento nacional de identidad (DNI), cuyo trámite lo hice de manera virtual, pero que lamentablemente, no pude concluir, ya que las fotografías virtuales no habían sido aceptadas, a pesar de seguir las indicaciones de esta entidad estatal.

Hace varios días, me apersoné a las oficinas de  la entidad gubernamental y me dijeron que debía asistir a las 6:00 am, ya que sólo dan 100 tickets de atención al público... ¿Qué? expresé´ a la persona que me atendió: ¡Pero los usuarios podrían venir durante todo el día! ¡Dentro de su horario de labores! a lo que respondió: "Señor, es que no tenemos personal suficiente, y la página web está en revisión, por eso su fotografía virtual no procedió".

Imagínense, en pleno siglo XXI, como funciona una entidad del estado que no sólo emite documentos nacionales de identidad, sino partidas de nacimientos, rectificación de estado civil, copias certificadas de actas y partidas, etc.

Pero bueno... al día siguiente acudí muy temprano por la mañana, aproximadamente a las 5: 45 am y fui el décimo en la cola, la primera persona había llegado a las 4:30 am, una persona mayor, al igual que muchas de las que fueron llegando posteriormente. 

El hacer "cola" me sirvió para observar el entorno, así como para observar las costumbres y cultura de mis similares, era muy interesante... observé personas sentadas durmiendo, una señora que llegó con 4 jóvenes y dialogaban de los tiktoks del barrio  mofándose de los vecinos y ellos festejaban, y que debían ser los siguientes en hacer un video y ponerlo en las redes, es decir, una madre que en vez de aprovechar la "cola" para conversar amenamente con sus hijos si, pero instándolos a superarse, a no meterse en la vida de los demás y respetar a sus semejantes, perdía el tiempo orientando a sus vástagos hacia la vida mediocre, hacia la pérdida de tiempo, hacia el chisme y la indisposición... luego la señora expresó a los jóvenes: "Tenemos que empezar de nuevo, duele que nos hayan deportado de USA"... pero creo que si de comenzar de nuevo se trata, deben demostrar un cambio cívico y actitudinal, no seguir en la vulgaridad... interesante, pero hacer "cola" valió la pena para observar a ciudadanos de toda edad, cultura y costumbres.

También observé personas que no respetaban el orden de llegada, pretendiendo "meterse" en la cola, y una persona le decía a otra: "señora, no sea conchuda, usted estaba atrás"... "conchudo será usted, cállese"... "cállese usted cachuda"... "Ya cállate oe cobarde, te metes con una mujer"... "a ti que te importa compare"... etc., etc.   

Cultura, respeto a los demás, conciencia cívica, sana convivencia, tranquilidad vs violencia, insultos, ignorancia, desorden... ¿Seguimos sin poder avanzar?

¿ Seguimos en la "COLA" de la ignorancia, el insulto y la mediocridad ?

Señores se cayó el sistema, esperemos que retorne, sino deberán volver mañana... ¡Por Dios! ¿nuevamente a amanecer en una cola? ¿escuchar insultos? ¿exponerme a asaltos en la calle ya que el centro comercial está cerrado a las 6:00 am? 

Felizmente, después de varias horas el sistema llegó, hice mi trámite y me retiré con muchas lecciones y enseñanzas, ya que si lo canalizo por el negativismo seré uno más del montón que solamente vive de la queja.

Como aspirante a educador compartiré lo vivido con los estudiantes de la escuela donde trabajo, no para contaminarlos con noticias negativas, sino que ellos como próximos ciudadanos están llamados a transformar la sociedad y cambiar a su patria, que por historia está fragmentada, dividida, desordenada, con gobernantes que buscan mantener a la población ignorante y en crisis social, donde cada día hay más asaltos y violencia, la familia se viene perdiendo, esa célula angular de la sociedad que sirve para ofrecer ciudadanos de primera al mundo entero.

Mi espíritu romántico e iluso me lleva a pensar positivamente, a que a pesar de estas y otras circunstancias que hacen que mi patria no avance, tenga la esperanza que las nuevas generaciones cambiarán a mi amado Perú, aunque suene utópico e iluso.

Los maestros seguiremos formando con fuerza, fe y determinación, para ubicar a nuestros estudiantes en la cola de la cultura, respeto, civismo, deseos de superación, amor al prójimo y trascendencia.

Espero que en la "próxima cola", aprenda de mis compatriotas y sonría al futuro de mi entorno.

Gracias "cola", aprendí mucho, aunque sentí tristeza...

Dios los bendice

Marco Antonio Malca Delgado

Sábado 22 de febrero del 2025

04:58 am  

     


    

    


     

sábado, 15 de febrero de 2025

UN RECUERDO DEL 02 DE FEBRERO

Febrero es un mes muy especial en mi vida, ya que me recuerda momentos lindos en familia, así como también con mis amigos.

En esta oportunidad, estoy recordando un viaje inolvidable durante mi niñez, no recuerdo con exactitud el año, pero creo que fue en 1974, tenía 7 años aproximadamente, un auto Hillman modelo "Minx", color celeste, conducido por mi padre, quién nos transportaba hacia un puerto norteño llamado Pacasmayo, lugar mágico, tierra de mis ancestros, hermoso pueblo frente al mar, lugar de una caídas del sol dignas de soñar con el paraíso celestial.

Mi madre estaba en el asiento delantero, junto a mis hermanos menores, y en el posterior mis hermanos y mi tío Alfredo, hermano de mi padre, estaba muy joven, era un gran lector, tal es así que leyó en voz alta la obra literaria :"El Fabricante de deudas" de  Sebastián  Salazar Bondy, empezando la misma en Lima, mi ciudad natal, y terminando de leerla en la ciudad de Chimbote, departamento de Ancash, dejando gratos y divertidos momentos dado el argumento de la obra.

Papá se detuvo para almorzar y descansar un poco, y junto a mi madre y mis hermanos, todos niños, estábamos impacientes por querer llegar a la tierra de mis padres, y dormir en la casa de quincha que de niño lo vio nacer, siendo un viaje de más de 10 horas por la carretera panamericana norte.

Recuerdo a mi querido hermano Jorge, sentado "al revés", mirando la carretera que dejábamos tras el viaje, el era muy tranquilo, y muy noble de corazón, como hasta hoy.

Por cada pueblo o ciudad que pasábamos, preguntábamos a mi padre: Papá ¿Cuánto falta para llegar a Pacasmayo? Y mi padre, comprensivo con nuestra edad infantil e impaciencia nos decía: "Falta poco, ya llegaremos para ir a la playa", a mamá no le preguntábamos, porque con una sola mirada sabíamos que debíamos estar en silencio, pero como siempre, la llevo en mi corazón por todo lo que me cuidó, por todo lo que me amó.

Las horas pasaban y ya ingresábamos al departamento de La Libertad, nuestros corazones latían al saber que ya estábamos cerca a nuestro Pacasmayo querido, recuerdo a mi padre expresar: ¡Ya estamos en Paiján ! ¡Ya falta poco! y su media docena de hijos exclamaron al unísono: ¡Yeeeeeee ! era una alegría única, estoy seguro que también para mi padre, quién años atrás había llegado a la capital para buscar forjarse un mejor futuro, un joven de un hogar modesto y deseoso de superarse a través de los estudios.   

Un cartel en la carretera señalaba que estábamos cerca a San Pedro de Lloc, capital de la provincia de Pacasmayo, llegando casi al anochecer, casi en nuestro destino, llenos de emoción, hasta que faltaban tan sólo 8 kilómetros para llegar, y al visualizar la fábrica de cemento, nuestros corazones latían de la emoción al saber que después de viajar por tierra más de 700 kilómetros, llegábamos a la tierra de mis ancestros, junto al mar, puerto de cuentos y misterios de las redes de altamar, del delicioso suco y seco de cabrito, de pescadores y chicas bonitas, de música romántica y poemas de amor, de casas de  caña y barro, de libros amarillos con sabios mensajes, del cine "Gloria", del pan salido del horno antiguo, del muelle añejo, de la peña larga, de la escuela 237, del inolvidable malecón, de papá Alberto y mamita Celia, de tía Josefina y mis primos Jesús y Edwin, de la perrita muñeca, de la hamaca de la casa del abuelo, de los helados de Buchelli, del cielo estrellado de verano, de los días de playa, sol y mar, del aire puro y espaldas rojas, de tío Benito y tía Etelvina, de mis queridos primos Carlos, Jorge y Doris, como olvidar su trato bondadoso y acogedor, donde un poco más y abren su pecho, ofreciéndote el corazón, como olvidar...     

En éstas líneas escritas con inmenso amor y gratitud, doy gracias al Dios de mi fe por darme una familia buena, imperfecta como todas, con risas y lágrimas, con proyectos y trabajo, con ilusiones y logros, con deseos de caminar siempre movidos por un gran corazón para dejarlo todo en el día a día, con fe en que la vida no culmina cuando lo material parte, con ese espíritu eterno que nos hace sentir que la vida es energía e infinito, amor y cielo tisú.

Hoy recuerdo aquel 02 de febrero que deseo dejar escrito en este blog corazón, para que cuando lo leas sepas que aún quedan familias unidas, y que no permitas que las mismas desaparezcan.

Me despido de este breve viaje por mi vida, recordando una hermosa canción de la guapa cantante Marisol, cuya letra deseo adaptar a mis vivencias en esta experiencia humana y espiritual:

Cuando al iniciar el verano
Mi familia se marcha a buscar el calor
Y dejar los aires de invierno
para colmarnos de amor
Yo vivo alegre en la playa
Conozco la arena y recuerdo tu voz
Y nuestras horas hermosas
Que llevo en mi corazón
Aquel verano en mi Pacasmayo
Aquel castillo que el mar se llevó
Aquellos sueños que soñamos juntos
¡ Volverán 
Aquella mano que encontré un verano
Y con la mía, un castillo formó
Aquellos sueños fueron de un verano
Que floreció...
Cuando el invierno se marche
Y vuelva la gente, y vuelva el calor
Voy a viajar ilusionado, 
Para mirar la playa y el sol
Yo vivo alegre en la playa
Conozco la arena y recuerdo tu voz
Y nuestras horas hermosas
Con pinceladas de amor.
Aquel verano del 74
Aquellas olas que el mar regaló
Aquellos juegos que jugamos juntos
¡ Volverán !
Aquella madre que me dio su mano
Y con mi padre, un castillo formó
Aquellos sueños fueron de un verano
Que sonrió...
Gracias Dios de mi fe
Marco Antonio Malca Delgado
Viernes 14 de febrero del año 2025  
00:54 am